Las posibilidades de sobrevivir a un infarto en España han mejorado considerablemente durante las últimas décadas. Un estudio elaborado por investigadores del Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo revela que la mortalidad ha disminuido entre un 30% y un 40% en determinadas poblaciones, gracias a los avances médicos y a una atención sanitaria más eficaz.
La investigación, presentada en el Congreso de la Sociedad Española de Cardiología, destaca la importancia de la prevención, los nuevos tratamientos y las técnicas que permiten desbloquear rápidamente las arterias afectadas.
Sin embargo, los especialistas advierten de que todavía quedan desafíos importantes. El tiempo de respuesta sigue siendo fundamental para salvar vidas, especialmente entre los pacientes de mayor edad.
Según los datos analizados, cuando la circulación sanguínea se restablece en menos de dos horas, la mortalidad se sitúa en el 4,7%. En cambio, si la intervención tarda más de seis horas, puede alcanzar el 10%.
Además, acudir directamente a un hospital preparado para realizar estas intervenciones permite reducir considerablemente los tiempos de atención.
Por ello, los cardiólogos recuerdan que, ante cualquier sospecha de infarto, es fundamental llamar inmediatamente al 112 o al 061, en lugar de desplazarse por cuenta propia.
Aunque los resultados son esperanzadores, mejorar la rapidez asistencial continúa siendo una prioridad sanitaria.