La magistrada María Tardón Olmos, titular de la Sección de Instrucción n.º 3 del Tribunal Central de Instancia, ha ordenado a la Jefatura de Información de la Guardia Civil que informe con detalle sobre la actuación del cuerpo durante la entrada irregular masiva de ciudadanos procedentes de Marruecos registrada en Ceuta los días 30 y 31 de julio.
La providencia, fechada el 4 de agosto, se dicta en el marco de las Diligencias Previas Procedimiento Abreviado 64/2026, abiertas por un presunto delito contra la paz e independencia del Estado.
La resolución requiere a la Benemérita que se pronuncie sobre
el dispositivo desplegado por los efectivos de la Guardia Civil en el territorio, en particular las operaciones de rescate de personas localizadas en aguas territoriales españolas.
En el caso de fallecidos, la causa y la fecha de la muerte; en el de supervivientes, su identidad y datos de localización recabados.
Y si alguna unidad de la Guardia Civil en Ceuta recibió, en los días previos, información que hubiera podido alertar sobre la magnitud de lo que se avecinaba.
La causa se inició a raíz de la denuncia presentada el 30 de julio por el partido político Iustitia Europa, a través de su presidente y letrado, Luis María Pardo Rodríguez, ante el Juzgado de Guardia de la Audiencia Nacional.
La formación planteaba la posible comisión de delitos contra la seguridad del Estado, contra la Nación, favorecimiento de la inmigración ilegal, tráfico de personas y organización criminal, al considerar que la entrada coordinada de miles de personas no podía explicarse como un fenómeno migratorio espontáneo.
La instructora admitió a trámite la denuncia y, como primera diligencia, ya había requerido a la UCRIF Central un informe sobre si los hechos respondieron a una acción concertada por algún grupo organizado.
Días después, la asociación HazteOír presentó una querella —que solicita incorporar a esta misma causa— dirigida contra presuntos agentes de inteligencia marroquíes infiltrados en Ceuta, entre otros niveles de responsabilidad.
Según datos del Ministerio del Interior, en la madrugada del 30 de julio entraron de forma irregular en Ceuta cerca de 60.000 personas; más de 25.000 habían sido ya devueltas a Marruecos en las horas siguientes.
La crisis ha dejado un elevado número de fallecidos en la costa, cifra que fuentes periodísticas sitúan ya en casi 100 muertos confirmados, lo que obligó a habilitar espacios adicionales para custodiar los cuerpos.