La investigación de la tragedia que ha dejado casi 160 heridos en Córdoba apunta a una rotura en las vías

19 de enero de 2026
3 minutos de lectura

Uno de los convoyes descarriló y otro que circulaba en sentido contrario dirección Madrid colisionó con él. Ocurrió en Adamuz, Córdoba, y es una de las mayores tragedias ferroviarias de los últimos años

La tarde de este domingo quedará marcada como una de las más trágicas para el transporte ferroviario en España. Un accidente entre dos trenes de alta velocidad en el término municipal de Adamuz, en la provincia de Córdoba, ha dejado al menos 40 personas fallecidas y varias decenas de heridos, casi 160. Hay 43 personas hospitalizadas, 12 de ellas están en la UCI, entre los que hay nueve graves, según el 112 de Andalucía. Fuentes presentes en el tramo de Adamuz donde los trenes se accidentaron han indicado que los técnicos han centrado sus investigaciones en un fallo en la soldadura del carril como causa muy probable de que descarrilara el Iryo, invadiendo la vía contraria y provocando el impacto con el Alvia.

Los técnicos que trabajan en el lugar del accidente señalan que un fallo en la soldadura pudo provocar la rotura de la vía debido al intenso tráfico ferroviario y a las condiciones meteorológicas. Esta fractura habría causado el descarrilamiento de los últimos coches del tren Frecciarossa 1000, que circulaba a más de 200 kilómetros por hora, lo que hizo que invadieran la vía contraria. La rapidez de los hechos habría impedido que los sistemas de seguridad LZB, encargados de proteger la circulación, llegaran a activarse. Apenas 20 segundos después, el tren Alvia de Renfe, que avanzaba en sentido opuesto, colisionó con el Iryo, provocando hasta el momento 40 fallecidos.

Momento del accidente

El accidente se produjo pasadas las siete y media de la tarde, cuando un tren de la compañía Iryo, que había salido de Málaga con destino Madrid-Puerta de Atocha, descarriló en un tramo recto a la altura de Adamuz. Al salirse de la vía, varios de sus últimos vagones invadieron la línea paralela por la que circulaba un tren Alvia de Renfe, que viajaba en sentido contrario hacia Huelva.

El impacto fue devastador. Uno de los fallecidos es el maquinista del tren Alvia, cuya localización se perdió durante horas tras el choque. Los vagones más afectados quedaron retorcidos y volcados, atrapando a decenas de pasajeros en su interior. Muchos de ellos tuvieron que romper cristales con martillos de emergencia para poder salir.

En los dos convoyes siniestrados viajaban cerca de 500 personas, 294 en el Iryo Málaga-Madrid y 184 en el Alvia Madrid Huelva. Por el momento, se desconocen las causas exactas del descarrilamiento, aunque las primeras investigaciones apuntan a un fallo en la soldadura del carril.

Una respuesta de emergencia masiva

Los servicios de emergencia se desplazaron rápidamente hasta la zona, de difícil acceso y ya de noche. El 112 Andalucía y el 061 desplegaron un amplio dispositivo con UVIs móviles, ambulancias y unidades de cuidados críticos. Además, la Junta de Andalucía solicitó la intervención de la Unidad Militar de Emergencias, cuyos efectivos ya trabajan en las labores de rescate y apoyo logístico.

El alcalde de Adamuz, Rafael Moreno, fue uno de los primeros en llegar al lugar y describió una escena “dantesca”, con restos de vagones esparcidos y víctimas a varios metros del punto de impacto. Mientras tanto, los vecinos del municipio se volcaron ofreciendo mantas, agua y ayuda a los pasajeros evacuados.

Desde Madrid, el ministro de Transportes, Óscar Puente, siguió la evolución desde el centro de emergencias de Atocha, calificando el suceso como “muy grave”. El Gobierno, la Junta de Andalucía y la Casa Real han trasladado su pésame y su apoyo a las víctimas y familiares.

La circulación ferroviaria entre Madrid y Andalucía permanece suspendida, mientras continúan las tareas de rescate e investigación. En medio del dolor, el país entero permanece atento, unido por el impacto de una tragedia que ha sacudido a cientos de familias y ha recordado, de forma brutal, la fragilidad de la vida incluso en los sistemas más avanzados.

Renfe descarta un exceso de velocidad

El presidente de Renfe, Álvaro Fernández, ha descartado que el accidente ferroviario se deba a un exceso de velocidad, ya que uno de los trenes afectados circulaba a 205 kilómetros por hora y otro, a 210.

En una entrevista en la Cadena SER, Fernández ha aclarado que la velocidad en el tramo en el que tuvo lugar el accidente estaba limitada a 250 kilómetros, frente a los 300 kilómetros de velocidad máxima a la que puede ir la alta velocidad en España.

Aunque ha evitado especular sobre las razones, el presidente de Renfe ha apuntado a un fallo del material -o del tren o de la infraestructura-, ya que el sistema de seguridad y señalización activo en esa línea, el LZB, está diseñado para evitar errores humanos.

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

Arranca el juicio al fiscal general acusado de filtrar información por interés político sobre el novio de Díaz Ayuso

El Colegio de Abogados de Madrid no es neutral para informar sobre la minuta del abogado de la pareja de Ayuso en la causa del fiscal general del Estado

¿Quién dirimirá la cantidad de las costas -la defensa de Alberto González Amador pide 65.000 euros- que tendrá que pagar…

Desarticulada una banda que estafaba a turistas extranjeros con el método ‘honey trap’

La red contactaba a las víctimas a través de aplicaciones de citas y las intimidaba en un bar del centro…

¿Quieres un coche eléctrico? El Gobierno ofrece ayudas de hasta 4.500 euros

El nuevo plan de ayudas busca facilitar la compra de vehículos eléctricos y acelerar la transición hacia una movilidad más…

La borrasca Leonardo azota Andalucía: más de 3.500 desalojados, pueblos aislados, cortes de luz y carreteras, y trenes suspendidos

Un total de 14 ríos y 10 embalses están en riesgo extremo y hay un herido en Ubrique (Cádiz) al…