La Guardia Civil ha esclarecido dos casos distintos de amenazas y extorsión ligados al cobro de deudas inventadas en la provincia de Granada. Ambas investigaciones, sin relación entre sí, ya han permitido llevar a dos personas ante la autoridad judicial. Los agentes siguen trabajando para identificar y localizar a otros implicados en ambos casos.
El primer episodio ocurrió a principios de agosto en un municipio de la costa de Granada. Dos hombres se presentaron en el domicilio de la víctima para reclamarle el pago de una deuda que, según la investigación, no existía realmente. Durante la visita, la amenazaron y uno de ellos llegó a enseñarle una pistola.
El afectado logró encerrarse dentro de su vivienda y avisó de inmediato a la Guardia Civil. Los dos agresores huyeron en coche antes de que llegara la patrulla al lugar de los hechos.
Una unidad se desplazó hasta la vivienda para realizar las primeras diligencias. Poco después, el caso pasó a manos del Equipo ROCA de la Compañía de Motril, encargado de continuar la investigación.
Los agentes localizaron poco después, cerca de la zona, un vehículo abandonado con daños importantes. Todo apunta a que los sospechosos sufrieron un accidente mientras escapaban del lugar.
Tras el choque, los dos hombres habrían dejado el coche atrás y continuado la huida a pie. El examen del vehículo, junto a otras pruebas recogidas durante la investigación, permitió identificar a uno de los presuntos autores: un hombre de 43 años, ya puesto a disposición judicial.
La Guardia Civil mantiene abierta la investigación para dar con el segundo sospechoso, que continúa en paradero desconocido. Los agentes no descartan nuevas identificaciones a medida que avancen las pesquisas.
El segundo caso, completamente independiente del anterior, se investigó desde el Equipo Territorial de Policía Judicial de la Guardia Civil de Maracena. Todo comenzó con la denuncia de una persona que aseguraba recibir amenazas para forzarla a pagar una supuesta deuda de 50.000 euros.
El origen de esa reclamación se remontaba varios años atrás. Estaba vinculado a un cargamento de marihuana que las autoridades francesas habían intervenido durante un transporte realizado en Francia.
Desde el pasado junio, según la denuncia, se exigía a la víctima abonar esa cantidad por la mercancía incautada. Como alternativa al pago, los extorsionadores también le habrían propuesto realizar nuevos transportes de droga hacia el extranjero.
Para presionar a la víctima, los presuntos responsables habrían recurrido incluso a una empresa dedicada al cobro de deudas. Tanto ella como varios familiares suyos recibieron amenazas durante todo este proceso.
En uno de esos episodios, según relató la víctima, llegaron a apuntarla con una pistola para obligarla a pagar. El episodio fue determinante para que la Guardia Civil acelerara la investigación del caso.
Las pesquisas de los agentes de Maracena concluyeron con la puesta a disposición judicial de un hombre de 34 años, señalado como presunto autor del delito de extorsión. La Guardia Civil ya ha identificado al presunto responsable directo de las amenazas y continúa las pesquisas para localizarlo.