La Guardia Civil ha desarticulado un grupo criminal especializado en robos violentos contra personas mayores en la provincia de Toledo. La operación, bautizada como Holizon, se ha saldado con cinco detenidos. Se les atribuyen más de 15 delitos cometidos con este mismo patrón.
La investigación corrió a cargo del Área de Delitos contra el Patrimonio de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Toledo. Los detenidos, con un amplio historial delictivo, actuaban de forma organizada y coordinada. Su base de operaciones se situaba en el municipio de Burujón.
Todo empezó en julio, cuando una serie de robos violentos hizo saltar las alarmas entre las fuerzas de seguridad. Así lo ha explicado la Guardia Civil en un comunicado sobre la operación. El grupo utilizaba vehículos registrados a nombre de terceras personas ajenas a la trama. Con ello buscaban dificultar el rastreo policial de sus movimientos.
Los presuntos autores recorrían distintas localidades de la provincia a bordo de esos vehículos. Elegían como víctimas a personas de avanzada edad que llevaran joyas visibles, sobre todo de oro.
Una vez localizada la víctima, se aproximaban sigilosamente por detrás. De esta forma anulaban su campo de visión antes de actuar.
Después ejercían una fuerte presión sobre el cuello para impedir que pidieran auxilio. Esto les causaba indefensión, miedo y lesiones físicas, mientras les arrancaban las joyas con tirones violentos.
Uno de los episodios más graves ocurrió el 13 de julio en Lagartera. Los autores se abalanzaron sobre tres mujeres que cosían sentadas en la puerta de su casa y les arrancaron sus cadenas de oro del cuello. Después huyeron, dejando a las víctimas heridas.
Otro ataque destacado tuvo lugar el 31 de julio en Polán. Una mujer mayor paseaba cerca de su domicilio cuando los autores se acercaron con el vehículo y le arrancaron una cadena con una medalla de oro, además de robarle el dinero del monedero.
Aquel ataque le provocó heridas erosivas en el cuello. El fuerte estrés sufrido le causó además un episodio de amnesia global transitoria, antes de que los agresores escaparan del lugar.
Según la investigación, la banda escogía deliberadamente a personas de edad avanzada. Su menor capacidad de reacción y defensa las convertía en un objetivo más sencillo.
A eso se sumaba otro factor: este grupo de población suele llevar joyas de oro con frecuencia. Muchas de esas piezas tienen, además de valor económico, un fuerte valor sentimental.
Esta forma de actuar generó una notable alarma social en las localidades afectadas. El impacto entre los vecinos fue uno de los motivos que impulsó la investigación.
Los agentes necesitaron dos meses de trabajo para localizar la vivienda desde la que el grupo organizaba los robos violentos. Allí guardaban también los vehículos adquiridos para cometer los robos.
Con todos los indicios reunidos, se desplegó un amplio operativo para realizar entradas y registros domiciliarios. En ellos se detuvo a los integrantes del grupo y se recabaron nuevas pruebas de su participación en los hechos.
En el dispositivo participaron, además de la Unidad Orgánica de Policía Judicial, efectivos del Grupo de Reserva y Seguridad número 3 de Valencia, la Usecic de Toledo, patrullas de seguridad ciudadana y unidades caninas especializadas en detección de armas y dinero.
Tras finalizar las diligencias, los detenidos pasaron a disposición del Tribunal de Instancia de Torrijos. El juzgado decretó el ingreso en prisión provisional y sin fianza para cuatro de los cinco arrestados.