La Guardia Civil ha esclarecido una estafa telefónica, conocida como ‘vishing’, en la que se suplantó a empleados de un banco para que un vecino de Algete (Madrid) hiciera una transferencia de 3.750 euros. Según la Guardia Civil, el presunto autor está siendo investigado.
El ‘vishing’ es un fraude que se comete por teléfono. En este caso, el afectado recibió una llamada en la que le avisaban de dos transferencias retenidas en su cuenta, de 5.735 y 5.800 euros.
Poco después, otro interlocutor que se presentó como agente de su banco le dijo que debía hacer nuevas operaciones para anular esos movimientos fraudulentos.
Para ello, le pidió acceso remoto a su ordenador personal mediante la aplicación AnyDesk. Desde allí, el falso empleado gestionó las operaciones en la página web del banco.
Siguiendo esas instrucciones, la víctima transfirió 3.750 euros. Cuando le pidieron una segunda por 3.800, sospechó que era una estafa y cortó la operación.
Después contactó directamente con su banco, que confirmó el fraude. El afectado presentó la denuncia a través de la sede electrónica de la Guardia Civil.
La CiberComandancia abrió la investigación. Es una unidad de reciente creación que atiende a los ciudadanos por medios telemáticos. Sus especialistas analizaron los datos de la víctima, reconstruyeron cómo funcionaba el fraude y siguieron el rastro del dinero.
Los agentes consiguieron bloquear 2.000 euros del importe defraudado y se los devolvieron al denunciante. Además, impidieron que el presunto autor pudiera disponer de esa cantidad.
En la investigación colaboró el puesto de la Guardia Civil de Dos Hermanas (Sevilla). Las diligencias se han puesto a disposición de la autoridad judicial competente de esa localidad.
El instituto armado aconseja desconfiar de los SMS y no abrir los enlaces que incluyan. También recomienda comprar solo en webs seguras y no aceptar ofertas de trabajo inesperadas que lleguen por redes sociales.
Pide, además, solicitar al banco la autenticación reforzada en todos los pagos y bloquear las tarjetas ante cualquier sospecha de uso por terceros.
Si alguien es víctima de un fraude, debe denunciarlo cuanto antes y reclamar a su banco la devolución del cargo. Conviene guardar los datos del pago, como la cuenta de destino o el teléfono en un Bizum.