Filosofando

27 de marzo de 2025
2 minutos de lectura
Fernando Savater. | Fuente: EP

Afirma Savater, que grandes filósofos desde la misma época de los griegos, han sido críticos y hasta declarados adversarios de las ideas democráticas; esa animadversión le resulta, y a mí también, algo paradójico

REINALDO GADEA

En estos tres días que preceden a la Cuaresma, las fiestas carnestolendas, siempre he preferido quedarme en casa, para evitar los pesados viajes, que se tornan difíciles dada la gran afluencia de personas en los aeropuertos, puertos, playas, montañas y el tráfico en las carreteras, no solo por el exceso de vehículos en las vías, sino porque se le suman los múltiples controles que programan las autoridades en protección de los usuarios, de manera que me dedique a leer un poco de filosofía, entre otras cosas.

Me encontré un libro que me regaló mi hija, de Fernando Savater, moderno filósofo que enseña la materia a nivel universitario, practica el ensayo y la novela, que a la caída del régimen franquista pasó a impartir la asignatura de Ética en la Universidad del País Vasco.

Nacido en 1.947 en San Sebastián, Guipúzcoa, España, ciudad turística del Golfo de Vizcaya, ha sido un hombre bastante polémico, suspendido en 1.973 como profesor en la Universidad Complutense de Madrid, aparentemente por haber suscitado huelgas y protestas estudiantiles, dedicado a la política de su patria. Hoy forma parte o apoya al Partido Popular y es un escritor prolífico que es un referente para toda una generación de habla hispana, con sus obras “Ética para Amador” y “El Contenido de la Felicidad”, convertidas en superventas, considera la Filosofía como una actividad de crítica permanente, que utiliza el matiz, la ironía y la paradoja. Buena pluma, ágil y ligera.

Pues bien, leyendo su obra “Las Preguntas de la Vida” de Editorial Planeta, refiere a Thomas More, un jurista, filosofo, teólogo, Lord Canciller Inglés de Enrique VIII, venerado como Santo y Mártir por católicos y anglicanos, es considerado el precursor del socialismo utópico, primera persona en acuñar el término “socialismo”, detractor de la Reforma Protestante y en especial, de Martín Lutero. Fue el autor de “Utopía”, su obra más famosa, en la cual relata la organización de una sociedad ideal, asentada en una nación en forma de isla.

Afirma Savater, que grandes filósofos desde la misma época de los griegos, han sido críticos y hasta declarados adversarios de las ideas democráticas; esa animadversión le resulta, y a mí también, algo paradójico, pues considera que la Filosofía nace con la democracia y en cierto sentido esencial, le es inseparable pues hay democracia cuando los humanos asumen que sus leyes y sus proyectos políticos no provienen de los dioses o la tradición, sino de la autonomía ciudadana de cada uno, armonizada polémica y transitoriamente con las de los demás, con iguales derechos a opinar y a decidir.

Hay filosofía cuando los humanos asumen que deben pensar por sí mismos.

Por su interés reproducimos este artículo de Reinaldo Gadea publicado en El Universal.

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