Encontrar tiempo para una afición puede ser mucho más que una forma de entretenerse. Algunas actividades ayudan a desconectar de las preocupaciones diarias, mantenerse activo y reducir la sensación de estrés cuando se incorporan de manera natural a la rutina.
El psiquiatra Javier Quintero señala que una de las opciones más beneficiosas es realizar actividades físicas que resulten agradables, como correr, bailar, practicar yoga o pilates. También recomienda dedicar tiempo a hobbies creativos, entre ellos cocinar, tocar un instrumento, escribir o hacer cerámica.
Para quienes buscan tranquilidad, pasear, cuidar plantas, meditar o simplemente pasar tiempo en la naturaleza pueden servir para bajar el ritmo. Las actividades sociales también tienen un papel importante: participar en un club, un taller o compartir una afición permite mantener el contacto con otras personas. Leer o aprender un idioma son otras alternativas para estimular la curiosidad y mantener la mente activa.
La clave no está en llenar la agenda de nuevas actividades, sino en elegir aquellas que realmente resulten agradables y encajen con el tiempo disponible. Si el estrés es persistente, intenso o dificulta realizar las actividades cotidianas, es recomendable buscar ayuda profesional.