El patrimonio neto del Vaticano alcanzó los 2.686 millones de euros al cierre de 2025, lo que representa un incremento de unos 89 millones en comparación con los 2.597 millones registrados el año anterior, según el informe de la Administración del Patrimonio de la Sede Apostólica (APSA).
El resultado de explotación se situó en 22,8 millones de euros frente a los 62,2 millones de 2024. El arzobispo Giordano Piccinotti, presidente de la APSA, explicó que este descenso responde al retorno a condiciones operativas ordinarias, tras un ejercicio previo extraordinario e irrepetible impulsado por la reestructuración de la cartera financiera.
El balance refleja un resultado contable negativo de 3,7 millones de euros en activos mobiliarios debido a los nuevos principios contables de la Santa Sede, que registran las variaciones de valor directamente en el patrimonio neto. Pese a este ajuste, la gestión efectiva generó unos beneficios reales de aproximadamente 12,6 millones de euros.
El crecimiento patrimonial se sustentó principalmente en la revalorización del oro físico, que aportó 40,8 millones, el incremento del valor de los inmuebles con 39,2 millones y la contribución positiva de los valores. El sector inmobiliario consolidó su papel como motor ordinario, elevando su resultado a 44,5 millones gracias a una gestión más eficiente de sus miles de propiedades en Italia y el extranjero.
Tras abonar íntegramente la contribución de 22,7 millones solicitada por la Curia Romana, la entidad cerró el ejercicio con un superávit simbólico de 155.000 euros destinado a reforzar las reservas. Asimismo, la APSA mantuvo su labor de apoyo logístico, contable y como central de compras gratuita para numerosos organismos de la Santa Sede.