El Real Fernando, una réplica del primer barco de vapor construido en España en 1817, ha llegado al Muelle de las Delicias en Sevilla. La Fundación Nao Victoria lidera este proyecto que recupera una pieza fundamental de la historia marítima española, la cual marcó un hito al inaugurar la primera línea regular de pasajeros entre Sevilla, Sanlúcar de Barrameda y Cádiz. Actualmente, la embarcación afronta su fase final de acondicionamiento interior antes de abrir al público.
La reconstrucción ha sido un proceso complejo que ha durado más de 30 meses, combinando una exhaustiva investigación histórica dirigida por Ignacio Fernández Vial con el diseño técnico de la ingeniería naval Ghenova.
El resultado es un buque de 32 metros de eslora y dos cubiertas, con una superficie útil de 600 metros cuadrados y capacidad para 150 pasajeros, diseñado para funcionar como museo flotante y espacio versátil para eventos.
Una de las grandes innovaciones de esta réplica es su compromiso con la sostenibilidad. Aunque mantiene la estética clásica de las ruedas de palas laterales del siglo XIX, el nuevo Real Fernando ha sustituido el carbón original por un sistema de propulsión 100% eléctrico.
Esto permitirá realizar navegaciones por el Guadalquivir totalmente silenciosas y libres de emisiones, convirtiéndose en un referente de movilidad sostenible en el río.
El proyecto, financiado por el IDAE y apoyado por el Ayuntamiento y la Autoridad Portuaria de Sevilla, busca revitalizar el papel del río como eje histórico y cultural de la capital andaluza.
Con su apertura prevista para las próximas semanas, la ciudad no solo recupera un símbolo de su pasado industrial, sino que suma una propuesta turística única que fusiona el patrimonio naval con la tecnología moderna.