El Ejecutivo italiano, en el alero tras ser rechazada la dimisión de Draghi

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El primer ministro italiano, Mario Draghi | Fuente: Flickr

El premier, que ha presentado su dimisión aunque el presidente de la República la ha rechazado, ha asegurado que no seguirá al frente del país sin el apoyo de sus principales socios de Gobierno. Se abre una crisis de gobierno con consecuencias imprevisibles.

El primer ministro italiano, Mario Draghi, ha presentado su dimisión este jueves por la tarde después de la polémica auspiciada por el Movimiento Cinco Estrellas (M5E), uno de sus principales socios del Gobierno de concentración que se creó para paliar la inestabilidad política en el país transalpino. Sin embargo, esta ha sido rechazada por el presidente de la Republica, Sergio Mattarella

La decisión se ha producido en el seno de una controversia que se ha desencadenado esta misma mañana después de que el M5E, el partido encabezado por Giuseppe Conte, se negara a votar una moción de confianza en el Senado. La votación habría servido para aprobar un decreto con ayudas por valor de 26.000 millones de euros para hacer frente a la crisis inflacionaria. Ninguno de los senadores de la formación ha ejercido su derecho a voto y pese a que el Gobierno haya obtenido la confianza de la Cámara, por 172 votos a favor y 39 en contra, con su ausencia los del Movimiento 5 Estrellas han abierto una crisis de gobierno con consecuencias imprevisibles.

Draghi dimitió en cumplimiento de una promesa que realizó unas semanas atrás, cuando aseguró que no seguiría al frente del país sin contar con el respaldo del M5E. Tras anunciar su decisión de dejar el Gobierno a sus ministros, Draghi ha ido al Palacio del Quirinale para presentar su dimisión al presidente de la República, Sergio Mattarella, quien ha optado por rechazarla y ha intsado al primer ministro a personarse ante el poder legislativo para para, según reza un comunicado, «realizar, en la sede apropiada, una evaluación de la situación surgida a raíz de los resultados» de la votación en el Senado.

La renuncia del primer ministro ha disparado las alarmas entre el resto de partidos del espectro político, entre los que se incluyen Forza Italia, Matteo Salvini, Matteo Renzi y Enrico Letta. Todos ellos manifestaron su conformidad con la continuidad de Draghi.

Con este movimiento, Mattarella gana tiempo con la intención de encontrar una salida a una crisis que, si se confirma que no existe una mayoría para acabar la legislatura, conduciría a Italia a adelantar las elecciones a finales de septiembre o a principios de octubre, cosa que no es usual en el país, donde siempre se prioriza tradicionalmente la necesidad de aprobar los presupuestos. Máxime, en un contexto de alza de precios e incertidumbre, así como por las obligaciones que tiene Italia para seguir recibiendo los fondos europeos de recuperación. 

En esta tesitura, no es baladí la agenda inminente que rodea la decisión de Mattarella de rechazar la dimisión. Presumiblemente, Draghi viajará el 18 y 19 de julio a Argelia para reunirse bilateralmente con su homólogo argelino, Aiman Benabderrahmane. Un encuentro planeado hace meses para cerrar los últimos flecos de los nuevos acuerdos comerciales de gas. Un evento al que no podría acudir en calidad de primer minsitro dimitente.

¿Qué escenarios se abren ahora tras la crisis de gobierno?

Nada es seguro ni se puede prever en este coyuntura plagada de incertidumbre. Los acontecimientos dependerán de lo que ocurra en los próximos días y de la hoja de ruta por la que opte Mattarella. En la prensa italiana, no se descarta ningún escenario.

Draghi ha insistido que no está dispuesto a volver a sondear la posibilidad de un Ejecutivo de transición de forma temporal para gestionar la nación con carácter previo a los comicios. Sin embargo, una de las opciones que se barajan es que Mattarella trate de convencerle para que se quede al frente del Ejecutivo. «La votación de hoy en el Parlamento es un hecho muy significativo desde el punto de vista político. La mayoría de unidad nacional que ha apoyado este Gobierno desde su creación ya no está. Se ha roto el pacto de confianza en el que se basaba la acción de gobierno», ha trasladado Draghi, decepcionado, a sus ministros antes de despachar con Mattarella.

“En estos días por mi parte he puesto todo mi empeño para seguir en el camino común, intentando también atender a las exigencias presentadas por las fuerzas políticas. Es evidente por el debate y la votación de hoy en el Parlamento que el esfuerzo no ha sido suficiente», ha incidido el ex presidente del Banco Central Europeo, tratando de descargar su responsabilidad. «Desde mi discurso de toma de posesión en el Parlamento siempre he dicho que este Ejecutivo seguiría si tenía una perspectiva clara para realizar el programa de Gobierno sobre el que las fuerzas políticas habían votado la confianza. Esta unidad ha sido fundamental para enfrentarnos a los desafíos de estos meses. Estas condiciones hoy ya no existen”, ha zanjado el todavía primer ministro.

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