Una alimentación con exceso de azúcar y productos ultraprocesados no solo puede afectar al organismo en general, sino también a nuestros ojos. Xavier Subiràs, especialista de IMO Grupo Miranza, advierte de que estos hábitos pueden perjudicar la salud vascular y terminar afectando a la retina, especialmente en personas con enfermedades metabólicas como la diabetes.
La retina necesita una correcta circulación sanguínea para funcionar adecuadamente. Por ello, el deterioro de los vasos provocado por un mal control metabólico puede acabar comprometiendo la visión.
Esto no significa que haya que eliminar completamente los dulces. Tomar ocasionalmente helados, refrescos o golosinas puede formar parte de una alimentación equilibrada. El problema aparece cuando su consumo excesivo se convierte en algo habitual y desplaza alimentos ricos en vitaminas, minerales y antioxidantes.
Para cuidar la vista, los especialistas recomiendan seguir un patrón similar al de la dieta mediterránea. Pescado azul, verduras, frutas, frutos secos y aceite de oliva virgen extra aportan nutrientes beneficiosos para proteger los tejidos oculares.
Además de cuidar la alimentación, realizar descansos durante el uso de pantallas, pasar tiempo al aire libre y acudir periódicamente al oftalmólogo son hábitos importantes para mantener una buena salud visual.