El buque de expedición ‘MV Hondius’ ha llegado finalmente al puerto de Rotterdam después de varias semanas marcadas por la preocupación internacional debido al brote de Hantavirus detectado a bordo durante su travesía por el Atlántico Sur. Las autoridades sanitarias neerlandesas han confirmado que las 27 personas que permanecen en el barco deberán cumplir una cuarentena preventiva de 42 días mientras continúan las labores de control sanitario y desinfección completa de la embarcación.
Entre las personas que siguen a bordo se encuentran 25 tripulantes y dos miembros del personal médico enviados por el Instituto Nacional de Salud Pública y Medio Ambiente de Países Bajos. Según la información facilitada por la Organización Mundial de la Salud, ninguna de ellas presenta actualmente síntomas compatibles con el hantavirus, aunque las autoridades han decidido mantener medidas estrictas de vigilancia para evitar cualquier posible riesgo de contagio.
El director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, agradeció públicamente la colaboración internacional que ha permitido coordinar la respuesta sanitaria desde que comenzaron a detectarse los primeros casos durante el viaje. También destacó el trabajo realizado por el capitán del barco y por los equipos médicos que han participado en la gestión de la emergencia.
El ‘MV Hondius’ inició su travesía en Ushuaia y permaneció varios días fondeado antes de llegar a Canarias, donde parte de los pasajeros pudieron desembarcar y ser repatriados de forma escalonada. Finalmente, el barco ha sido trasladado hasta Rotterdam para continuar allí el protocolo sanitario establecido.
El episodio vivido a bordo del ‘MV Hondius’ ha generado gran preocupación internacional debido a las consecuencias que tuvo el brote durante la expedición. Hasta el momento, las autoridades sanitarias han contabilizado un total de 11 casos, entre confirmados y probables, además de tres fallecimientos relacionados con la enfermedad.
La primera víctima fue un pasajero neerlandés que comenzó a encontrarse mal durante el viaje y falleció en el barco a mediados de abril. Días después, su esposa murió en Sudáfrica tras haber sido evacuada para recibir atención médica. La tercera víctima fue una pasajera alemana que presentó fiebre y problemas respiratorios antes de fallecer a comienzos de mayo.
El último caso confirmado corresponde a otro pasajero que había sido repatriado y que desarrolló síntomas mientras permanecía en cuarentena. Actualmente continúa recibiendo atención médica especializada.
El hantavirus es una enfermedad poco frecuente, pero potencialmente grave, que suele transmitirse a través del contacto con excrementos, orina o saliva de roedores infectados. Aunque la OMS insiste en que el riesgo de transmisión entre personas es muy limitado en la mayoría de variantes, el brote del ‘MV Hondius’ ha servido para recordar la importancia de mantener sistemas rápidos de vigilancia y respuesta sanitaria internacional.
Mientras continúan las tareas de desinfección y seguimiento médico en Rotterdam, las autoridades sanitarias mantienen activados todos los protocolos preventivos para evitar nuevos contagios y esclarecer completamente el origen del brote registrado durante esta complicada travesía marítima.