El Ayuntamiento de Madrid ha destituido al director de la Policía Municipal, Pablo Enrique Rodríguez, quien ocupaba el cargo desde junio de 2019. La decisión se produce un año después de su implicación en el atropello de una menor y tras varias controversias internas. La vicealcaldesa, Inma Sanz, aseguró que el relevo responde a “un cambio de etapa” y no a los escándalos recientes.
Sanz defendió que han “entendido que terminaba una etapa” después de siete años en los que, según afirmó, se dio “la vuelta como un calcetín” a un cuerpo que encontraron “bajo mínimos”. También agradeció al ya exdirector “todos los servicios prestados”, desligando su cese tanto del atropello como de las polémicas sobre oposiciones internas, que atribuyó a “discrepancias con los tribunales”.
El atropello tuvo lugar el 28 de abril en el paseo de Extremadura, cuando una niña resultó herida y tuvo que ser hospitalizada. Aunque Rodríguez no conducía el vehículo, estuvo presente en el suceso y no informó de inmediato al alcalde, José Luis Martínez-Almeida, a quien “le hubiera gustado enterarse por él del incidente”. Este hecho dejó en el aire la confianza del regidor y derivó en una baja laboral temporal del entonces director.
Desde el Gobierno municipal han defendido que se cumplió el procedimiento administrativo. Según el informe policial, el parte se abrió “dentro del plazo de 24 horas establecido”, y no se practicó prueba de alcoholemia porque el vehículo no disponía de etilómetro y el conductor “no presentaba síntomas” de haber consumido alcohol.
La oposición considera que la destitución “llega tarde”. Rita Maestre, portavoz de Más Madrid, ha pedido incluso la dimisión de Sanz, mientras que el concejal socialista Enrique Rico califica la situación de “insostenible” y atribuye el cese a la “presión política”. El nuevo director será Antonio Domingo Ayuso, hasta ahora subdirector en el área de Seguridad y Emergencias.