Si hay algo que remueve y encoge las tripas y la mente de los presos es la noticia de que un compañero se ha ahorcado. Son desgra cias que se propagan rápido y con pesar entre rejas.
El año pasado se quitaron en la vida en las cárceles que dependen del Estado central un total de 29 presos (excluidos los de Cataluña y el País Vasco), según datos oficiales.
Un 24% de ellos, estaban en la cárcel, preventivos o penados, por delitos de violencia de género, lo que matiza las teorías de que la mujer es la única víctima que sufre las consecuencias de la violencia de género.
El ahorcamiento fue el método más utilizado para la autolisis. Casi todos murieron en sus celdas, y por la noche, colgados con sábanas o prendas personales de la parte superior de la litera.
Por suerte, en 2025 la cifra de suicidios en las prisiones españolas se redujo en un 35%: pasó de los 45 acaecidos en 2024 a los 29 del año pasado, 16 menos.
Asimismo, 26 de esos 29 suicidios ocurrieron en la prisión, casi siempre en sus celdas, y tres de ellos se quitaron la vida fuera de la prisión, durante permisos, habitualmente.
22 años tenía el interno más joven que se quitó la vida, y 66 el mayor. Y 28 de ellos eran varones. Solo una interna se quitó la vida.
25 de los internos fallecidos eran de nacionalidad española mientras que cinco de ellos eran extranjeros.
Otra particularidad es que 13 de ellos eran solteros, siete divorciados o separados y 8 mantenían una relación de pareja. Uno estaba viudo.
Por otra parte, 19 tenían un bajo nivel de formación académica (o no había finalizado los estudios básicos obligatorios o contaba sólo con estudios primarios). El 31% (9) presentaban estudios secundarios.
La cuantía media de condena de los penados que protagonizaron un suicidio en 2025 fue de 9 años. Y la mayor de las condenas, 33 años, frente a 120 días la menor.
Los delitos de robo siguen siendo los más frecuentes entre las personas que fallecen por suicidio: un total de 12 de los 29 fallecidos por suicidio y se encontraban en prisión por delitos contra la propiedad.