Hoy: 27 de febrero de 2025
Una operación conjunta de Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria, Guardia Civil y Policía Nacional ha desarticulado una organización criminal y ha incautado más de 3.000 kilos de tabaco de contrabando y más de 9.000 kilos de material precursor para la fabricación ilícita de tabaco. La red operaba con cinco fábricas de picadura y dos almacenes de hoja de tabaco en las provincias de Málaga y Sevilla, y está acusada de defraudar dos millones de euros.
Según un comunicado conjunto, la investigación comenzó a finales de 2023 tras descubrir una nave industrial en Mollina, Málaga, utilizada para ocultar, almacenar, preparar y fabricar tabaco de contrabando, que luego se distribuía por toda España.
Los agentes identificaron a varios miembros de la organización y lanzaron un operativo en distintos puntos de Andalucía. Esto permitió detectar numerosas ubicaciones, naves y domicilios de interés, donde se llevaban a cabo las distintas fases de producción ilícita de cigarrillos.
Una vez establecida la rutina diaria de trabajo llevada a cabo por los miembros de la red, a principios del pasado mes de abril tuvo lugar la primera fase de explotación de la investigación con el arresto de once personas presuntamente involucradas en los hechos y el desmantelamiento de una fábrica ilegal de picadura de tabaco en Mollina.
En esta nave se encontraba establecida una cadena de montaje compuesta por diversas máquinas empleadas en el procesamiento y picado de la hoja de tabaco, envasadoras y otros materiales. Tanto en su interior como en un vehículo que se encontraba en las inmediaciones fueron intervenidos 1.209 kilos de picadura de tabaco y 2.880 kilos de strip, hoja de tabaco troceada, tres máquinas picadoras y diversos materiales precursores necesarios para desarrollar la fase inicial de picado de tabaco.
Continuando las investigaciones, a finales de abril se desarrolló una segunda fase de la operación que finalizó con otras 13 detenciones y cinco entradas y registros, tres en la provincia de Sevilla y dos en la de Málaga. Además, se llevaron a cabo tres inspecciones en naves industriales de Sevilla dos y Málaga una, que permitieron desmantelar cuatro fábricas de picadura y dos almacenes de hoja de tabaco troceada e intervenir más de 6.490 kilos de hoja de tabaco tipo strip y 2.500 kilos de picadura.
Durante el operativo se han intervenido además cinco armas de fuego un subfusil, un rifle con mira telescópica, una pistola con silenciador, una escopeta que figuraba como sustraída y una pistola de fogueo, tres armas de aire comprimido dos revólveres y una carabina, cinco armas blancas cuatro machetes y una catana, 75.175 euros en efectivo, doce vehículos entre ellos varios de alta gama y dos camiones y maquinaria para el procesado del tabaco.
Las indagaciones de los agentes permitieron averiguar que la comercialización se materializaba a través de canales ilícitos de distribución y, según los investigadores, se estima una cuantía defraudada superior a los dos millones de euros.