La Policía Nacional ha desmantelado una organización criminal acusada de extorsionar a cientos de personas mediante el conocido como “método del sicario”, una modalidad delictiva que en los últimos años ha generado una enorme preocupación entre las autoridades.
La investigación, dirigida desde un juzgado de Castellón, permitió detener a decenas de personas presuntamente vinculadas a una trama que utilizaba anuncios falsos de servicios sexuales para captar víctimas. Según los investigadores, los delincuentes publicaban perfiles ficticios de mujeres en páginas de contactos y, una vez que alguien iniciaba conversación telefónica, comenzaban las amenazas.
El engaño seguía siempre un patrón parecido. Los estafadores se hacían pasar por responsables de clubes o supuestos proxenetas y acusaban a la víctima de haber hecho perder tiempo o dinero a las mujeres anunciadas. A partir de ahí comenzaban las intimidaciones, muchas veces acompañadas de mensajes agresivos, fotografías de armas o amenazas de violencia física.
El miedo y la presión psicológica llevaban a numerosas víctimas a realizar pagos para evitar supuestas represalias. La Policía calcula que más de 500 personas pudieron verse afectadas por esta red criminal, que habría obtenido beneficios superiores al medio millón de euros.
La operación policial no solo permitió descubrir las extorsiones. Durante la investigación aparecieron también otras actividades ilícitas relacionadas con la organización.
Los agentes realizaron varios registros en viviendas situadas principalmente en Comunidad Valenciana y en Fuerteventura. En esos operativos encontraron plantaciones de marihuana, armas de fuego, dinero en efectivo y animales utilizados presuntamente para peleas ilegales.
Además, una de las ramas de la organización estaría vinculada a la trata de mujeres con fines de explotación sexual. Según la investigación, algunos integrantes ofrecían información privada de clientes a cambio de dinero para facilitar posteriores extorsiones.
La intervención policial permitió liberar a varias mujeres que se encontraban en situación de vulnerabilidad. Los detenidos están siendo investigados por delitos relacionados con extorsión, blanqueo de capitales, pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas y tenencia ilícita de armas, entre otros.
El llamado “método del sicario” se ha convertido en una de las modalidades de extorsión más frecuentes en internet y aplicaciones de contacto. Los delincuentes aprovechan el anonimato de las redes para intimidar rápidamente a las víctimas y provocar un fuerte impacto emocional.
Las autoridades recuerdan que muchas personas acceden a pagar por miedo, aunque en la mayoría de los casos las amenazas no llegan a materializarse. Por ello, recomiendan no responder a los mensajes, conservar todas las pruebas y denunciar inmediatamente ante la Policía.
Este nuevo golpe policial pone de relieve la creciente sofisticación de algunas organizaciones criminales y la importancia de la colaboración ciudadana para detectar este tipo de delitos. También refleja cómo las tecnologías digitales se han convertido en una herramienta utilizada tanto para cometer fraudes como para perseguirlos.