La Policía Nacional ha detenido a cuatro ciudadanos marroquíes en situación irregular acusados de atacar durante la madrugada de este sábado a un grupo de militares del Grupo de Regulares en Ceuta. Uno de los efectivos, un sargento del Ejército español, resultó herido durante el incidente, según han confirmado fuentes de la Jefatura Superior de Policía.
Los hechos tuvieron lugar en las inmediaciones de la gasolinera situada junto a la puerta trasera de las Murallas Reales, en la avenida Martínez Catena. Según la información policial, los cuatro individuos comenzaron a lanzar piedras contra los militares cuando se encontraban en la zona. Una de ellas alcanzó a uno de los efectivos y le provocó lesiones.
Tras la agresión comenzó una persecución que llevó a los implicados hasta la playa del Chorrillo. Una patrulla del Grupo Rural de Seguridad (GRS) de la Guardia Civil que circulaba por las inmediaciones fue alertada y se incorporó al operativo.
Los agentes consiguieron arrestar inicialmente a tres de los presuntos agresores. El cuarto huyó en dirección a la playa. Según la Asociación de Tropa y Marinería Española (ATME), se trataría de un menor de edad.
Los propios militares continuaron entonces la búsqueda y localizaron poco después al joven, tras lo que avisaron de nuevo a los agentes del GRS para que procedieran a su detención.
Los cuatro arrestados fueron posteriormente entregados a la Policía Nacional y trasladados a la Jefatura Superior. A mediodía de este sábado, tres de ellos permanecían allí prestando declaración. El menor, según ATME, ya había pasado a disposición judicial, aunque todavía no ha trascendido qué decisión ha adoptado la Fiscalía de Menores.
Los tres adultos está previsto que pasen a disposición judicial durante este domingo. Su situación administrativa irregular y la naturaleza de los hechos investigados podrían llevar al juzgado a adoptar medidas similares a las acordadas recientemente en otro caso ocurrido en la ciudad.
El incidente se produce apenas 48 horas después de otra agresión contra militares en Ceuta. En la madrugada del 27 de agosto, una patrulla del Ejército fue emboscada en la zona de Benzú cuando se dirigía a un punto de vigilancia.
Según la investigación, entre 30 y 40 migrantes rodearon el vehículo militar y comenzaron a lanzar piedras contra los cuatro efectivos que viajaban en su interior. El ataque dejó varios heridos y desencadenó un amplio dispositivo policial.
La operación terminó con la detención de doce ciudadanos marroquíes. Este viernes, once de ellos aceptaron una condena de dos años de prisión por un delito de atentado contra agentes de la autoridad. La pena fue sustituida por la expulsión de España durante cinco años.
El duodécimo detenido permanece en prisión provisional después de negar su participación en los hechos y rechazar el acuerdo de conformidad.
Tras conocer la nueva agresión, ATME ha expresado su «máxima preocupación» y ha trasladado su apoyo al sargento herido.
La asociación reclama desde hace tiempo que los militares sean reconocidos como agentes de la autoridad, una medida que, a su juicio, permitiría ofrecer una mayor protección jurídica a los efectivos y endurecer la respuesta penal frente a las agresiones.
ATME también reclama más medios de protección y defensa para los militares desplegados en Ceuta, con el objetivo de que puedan desarrollar sus funciones con mayores garantías de seguridad.
La organización sostiene además que el personal destinado en la ciudad está sufriendo un importante desgaste físico y psicológico como consecuencia de la situación derivada de la crisis migratoria y de la sucesión de incidentes.
Por este motivo, reclama la puesta en marcha de programas específicos de apoyo psicológico para los efectivos desplegados, ante la presión continuada a la que, según denuncia la asociación, están sometidos por las agresiones y los episodios de tensión registrados en las últimas semanas.