Las autoridades de Nepal han elevado este viernes a 626 el número de fallecidos por las graves inundaciones registradas el miércoles tras la crecida del río Bhotekoshi, en el distrito montañoso de Rasuwa, próximo a la frontera con Tíbet.
La Autoridad Nacional para la Reducción y Gestión del Riesgo de Desastres (NDRRMA) ha situado al distrito de Chitwan como el más afectado, con 223 víctimas mortales. Le siguen Nawalparsi Este, con 158 fallecidos; Gorja, con 48; y Dhading, con 45.
La magnitud de la tragedia se extiende también al otro lado de la frontera. Las autoridades chinas han confirmado siete muertos y 554 desaparecidos en la región del Tíbet. Dos vecinos que residían cerca del puesto fronterizo de Gyirong han sido rescatados entre los escombros, según la oficina de emergencias tibetana y el South China Morning Post.
La cifra de personas cuyo paradero se desconoce en Nepal asciende a 2.426, de las que 517 son extranjeras. Entre los desaparecidos figuran también miembros de los cuerpos de seguridad y de distintos servicios fronterizos.
En concreto, permanecen en paradero desconocido 45 militares, 27 agentes de Policía y 15 trabajadores de Aduanas, además de otros efectivos de las Fuerzas Armadas y cuatro trabajadores de la oficina de Inmigración.
Las autoridades mantienen desplegado un amplio dispositivo para localizar a las víctimas y atender a los afectados por las inundaciones.
Hasta el momento, 4.451 personas han sido rescatadas durante las operaciones, según los últimos datos difundidos por la NDRRMA.
Las labores de emergencia cuentan con la participación de cerca de 15.000 miembros de las fuerzas de seguridad, principalmente efectivos del Ejército y de la Policía.
El dispositivo dispone además de 16 helicópteros, pertenecientes tanto a las Fuerzas Armadas como a empresas privadas, que están siendo utilizados para las tareas de búsqueda, rescate y evacuación en las zonas más afectadas.
Las dificultades del terreno, especialmente en las áreas montañosas próximas a la frontera con China, complican las labores de emergencia mientras las autoridades continúan tratando de localizar a los miles de desaparecidos.
La prioridad sigue siendo encontrar supervivientes y acceder a las zonas que han quedado aisladas por la fuerza del agua y los daños provocados por la riada.