La tragedia que golpeó a Venezuela continúa agravándose con el paso de los días. Las autoridades han actualizado el balance oficial y ya son 3.685 las personas que han perdido la vida a causa de los fuertes terremotos que sacudieron la costa central del país a finales de junio. Además, el número de heridos se mantiene por encima de los 16.700, mientras miles de familias siguen intentando recuperarse de una de las peores catástrofes naturales de los últimos años.
Los seísmos, de magnitudes 7,5 y 7,2, provocaron importantes daños materiales. Más de 850 edificios resultaron afectados y cerca de 190 se derrumbaron por completo, dejando a 17.900 personas sin hogar. Mientras tanto, los equipos de emergencia continúan trabajando sin descanso para localizar supervivientes y asistir a los damnificados.
Según el último informe oficial, casi 87.000 familias han recibido algún tipo de ayuda humanitaria, se han rescatado más de 6.400 personas y se han distribuido miles de toneladas de alimentos. En las labores participan cerca de 30.000 efectivos nacionales junto a más de 4.300 rescatistas internacionales.
Las réplicas, que ya superan el millar, mantienen la preocupación entre la población. Paralelamente, las autoridades han anunciado la reconstrucción inmediata de 600 viviendas para ofrecer un hogar a miles de personas que permanecen alojadas en campamentos temporales mientras comienza la lenta recuperación del país.