Francisco Javier Gómez Iglesias, conocido como el ‘Pequeño Nicolás’, no tendrá que ingresar en prisión para cumplir la última condena impuesta por el acceso ilegal a bases de datos policiales. La Audiencia Provincial de Madrid ha acordado suspender la ejecución de la pena de cárcel, una decisión que estará vigente durante los próximos cuatro años siempre que no vuelva a cometer ningún delito y abone una multa de 1.800 euros.
La medida ha contado con el respaldo de la Fiscalía y supone que el condenado evitará la entrada en prisión mientras cumpla las condiciones fijadas por el tribunal. En caso de reincidir o incumplir el pago de la sanción económica, la suspensión quedará sin efecto y deberá cumplir la pena privativa de libertad.
La decisión llega después de que el Tribunal Supremo redujera el pasado mes de marzo la condena de Gómez Iglesias a dos años, un mes y quince días de prisión, frente a la pena superior que había fijado inicialmente la Audiencia de Madrid. La rebaja respondió a la aplicación de la atenuante muy cualificada de dilaciones indebidas por el largo tiempo transcurrido durante el procedimiento judicial.
Los magistrados destacan que han pasado cerca de doce años desde la comisión de los hechos sin que consten nuevos delitos por parte del condenado. Por ello, consideran que la suspensión de la pena favorece su reinserción social y que el ingreso en prisión no resulta necesario para prevenir futuras conductas delictivas.