Aquellos actos deplorables

21 de febrero de 2026
3 minutos de lectura

Es más importante el honor que la muerte física, pues las obras quedan como testimonio de tu paso por la vida

Es muy cierto que esos actos detestables de antaño pueden aparecer en tu vida cuando ya estás bien situado, con un buen currículum, estupenda situación de relevancia, con amistades importantes que te ayudaron a situarte en un lugar destacable en la sociedad, mostrándote como persona respetables ante todos. Pero cuando salen a la palestra esos vergonzosos actos protagonizados por ti, te pueden condenar duramente el tiempo que te quede de vida.

Ese inesperado día se da a conocer una parte de tu vida en periódicos, tertulias y redes cuando eras joven, en situaciones que jamás pensaste que saldrían a la luz y se exponen al público, siendo juzgadas con verdadera inquina, asco y total desprecio, a ti como protagonista y a los que te han ensalzado como cooperantes para tapar tus despreciables actos anteriores.

Ahora, en tu mejor momento como triunfador imparable, te hunden, después de haber mostrado una cara hipócrita y falsa sobre tu moralidad, valiéndote de mostrarte familiarmente casi como un ejemplo, sin saber que esos actos de antaño aún te acompañan, bien tapados por unos y otros con las mismas aficiones.

Estos repugnantes hechos te obligarán a tener que esconderte, o bien explicar ante tus seguidores ese periodo de tiempo escandaloso y lleno de excesos con imágenes tuyas, en situaciones totalmente detestables, y que han continuado en el tiempo gracias al hermetismo practicado por todos esos repugnantes consumidores.

Cuando te presentas como persona respetable y te explota en la cara el globo de tus aficiones, adicciones, y perversiones, lo que ocurre es que otros tan implicados como tú, pero aún sin descubrir, se rasgarán las vestiduras y romperán sus pactos de negocios contigo abandonándote en la cuneta y mostrándose ellos ante el pueblo como seres impolutos. Pero más pronto que tarde les tocará ser mostrados al mundo desnudos de cualquier virtud con la mancha tatuada en la frente.

Entonces te darás cuent de que en la búsqueda de encontrar tu lugar deseado por placer, dinero, amistades, y creyendo que estás entre intocables, te dejarás hacer, dejando testimonio fotográfico de tus actos, todo por «trepar».

Pero el tiempo, con sus crueles exposiciones de tus perversas y escondidas circunstancias en aquellos tiempos, descubrirá tu pasado, y quedarás expuesto como un sucio corrupto que no se respetó a sí mismo y serás expuesto sin piedad ante los ojos del mundo por otros corruptos no descubiertos aún. ¡Eso es lo más patético de esas repugnantes conductas!

En esa vorágine de tu podrida juventud no pensaste en las consecuencias de tus actos que te podrían acarrear en un futuro la desaprobación de tus afines por tu falta de moralidad y vergüenza, dejándote desprovisto de todo honor al dejar al descubierto tu yo escondido, posiblemente siendo reincidente hoy en día, aprovechando tu situación de intocable.

Por eso es tan necesario que los mayores inculquen con amor y cuidado a sus hijos la influencia de las virtudes que les harán crecer como personas dignas.

La ética es fundamental, el respeto a uno mismo crea un dominio mental para saber cómo actuar correctamente ante los demás con el control de tus inclinaciones y deseos, te dará la fuerza para ser libre de vicios al poder controlarlos. Es la satisfacción mayor como persona coherente saber que tú puedes.

La distancia no tapa las actuaciones en las que tú te hayas sentido libre, dando paso a esos actos que pueden avergonzarte si te descubren. Antes o después es igual, eras y eres tú mismo, joven o viejo, tu honor lo has tirado a un pozo negro y no lo recuperarás jamás.

Cuidad vuestra juventud, porque la madurez y el ocaso van implícitos en las vidas de todos. Sed conscientes, siempre podemos ser juzgados por tener un pasado que nos responsabilizará hoy y dará al traste con las expectativas creadas para nuestro presente.

Nos sentiremos atacados por nuestros contrarios, pero no es así, nosotros mismos nos empleamos a fondo a denigrarnos sin sopesar los resultados.
Recordad que el pasado existe en el hoy y te dejará inevitablemente sin ese codiciado futuro.

Es más importante el honor que la muerte física, pues las obras quedan como testimonio de tu paso por la vida, por eso seamos consecuentes con nuestros actos.

La vida es solo un tiempo de aprendizaje lleno de buenos y malos momentos que te dará y te quitará mientras tú continúes participando en ella.

La vida auténtica, libre de penas y dolor, llena de bienestar y juventud, nos espera después, gestionemos bien nuestro paso terrenal, somos mortales, debemos tenerlo presente, no lo olvidemos nunca. Nuestros actos siempre nos precederán, seamos cautos con nuestro proceder, pues son nuestras señas de identidad.

Solo es un consejo para que nuestro recuerdo sobreviva gracias a nuestra dignidad después de nuestra muerte.

Quitemos la corrupción de nuestras vidas, no la dejemos entrar venga de donde venga, deja siempre secuelas con olor a podrido que te impregnará.

Todos nacemos para crecer y formarnos en esos valores tan necesarios para nuestra supervivencia como seres dignos.

No nos dejemos arrastrar por muy bien que esté envuelto el regalo que nos ofrezcan, con una sugerente y excitante sonrisa en una maravillosa bandeja de plata.

¡Cuidado! Puede destruir tu vida para siempre.

9 Comments Responder

  1. Totalmente de acuerdo contigo. Hay actos que no admiten matices ni excusas, y pretender que el tiempo los borra es una forma muy pobre de eludir responsabilidades. Al final, por mucho que alguien intente reinventarse o proteger su imagen, lo que hizo sigue formando parte de quién es. La coherencia y los valores no se pueden fingir eternamente, y cuando faltan, las consecuencias acaban llegando, aunque sea más tarde de lo que algunos querrían.

  2. El pasado nos ha hecho quienes somos hoy Es un conjunto de experiencias,decisiones y circunstancias que han moldeado nuestra personalidad,nuestras creencias y nuestras acciones Que no tengamos que arrepentirnos nunca del nuestro

  3. Los valores, la ética, la moralidad y el respeto por la palabra dada hoy en día son escasos y todos lo hemos normalizado ya pero esto es la muestra de un declive social imparable.

  4. No puedes huir de tu pasado,ni siquiera empezar desde cero…El pasado sigue ahí.
    Lo único que puedes y debes hacer si algo te creo mala conciencia es sencillamente pedir perdón y perdonarte por el daño causado.Aprender y seguir evolucionando con la humildad que sólo el que conoce bien la vida tiene.

Responder

Your email address will not be published.

No olvides...

Cristo resucita en las miradas

EL ENCUENTRO…

El autoengaño del tiempo infinito

Creer que siempre habrá tiempo es, quizás, la forma más peligrosa de perderlo…

Kitchen (2) Del allanamiento extrajudicial del taller de la mujer de Bárcenas al asalto a la desesperada del falso cura al domicilio familiar

Este lunes 6 de abril empieza el juicio a una operación que convirtió a la Policía en un departamento del…

El tercer grado y la mentira institucional

Reseñas de libros. VI Reunión de Jueces de Vigilancia Penitenciaria. 21 a 23 de marzo de 1992…