Ernesto Ekaizer / El Periódico de Catalunya
El presidente electo de Brasil, Luiz Inácio Lula Da Silva, ha decidido ausentarse en la Cumbre Iberoamericana que se celebrará este miércoles 4 y jueves 5 de noviembre en Madrid. Y con su decisión de no participar en ella, se ha difuminado la posibilidad de que el diputado André Janones, el personaje que logró dar la vuelta entre el 4 de octubre, primera vuelta, y la segunda, el 25 de octubre, a los resultados electorales y conducir, según el propio Lula, a la victoria sobre la extrema derecha de Flávio Bolsonaro el 26 de octubre.
“Janones se lo está pensando. Ahora ha aceptado viajar a Buenos Aires para entrevistarse con los dirigentes del partido de la oposición, el peronismo, y eso también es una señal de que Madrid le está tentando”, dice a este periódico Beto Vasques desde San Bablo, profesor y coordinador del Laboratorio de Opinión Pública y Medias Digitales en la Escuela de Sociología y Política de San Pablo, y director del Instituto Democracia en Jaque.
“El problema es que si como ha decidido, Lula estará ausente en la Cumbre Iberoamericana, no parece fácil que Janones vaya por su cuenta. Pero el tema no está cerrado”, aclara.
Vasques fue asesor político de Podemos en Madrid en la época de ascenso el partido de Pablo Iglesias. Y regresó, ya hace seis años, a San Pablo.
“Es indudable que Janones tendrá en cuenta el accidente del AVE de Toledo”, señala Vasquez, “para tomar una decisión en respuesta a las sugerencias de que viaje a España para asesor a Pedro Sánchez.
“El PSOE empezó la precampaña con una victoria asegurada para el Partido Popular y Vox. Parecía que no existía margen alguno. Sin embargo, Alberto Nuñez Feijóo se fue enredando en una precampaña confusa que le colocó a merced de Vox. Casi indistinguible de Vox. Y, al menos en materia de percepción, de golpe parecía que aquí había partido. Incluso que era posible una remontada al punto de que casas de sondeos conservadoras alertaron de que Pedro Sánchez amenazaba con ser el primer partido en número de votos. Y en eso llegó el trágico accidente del AVE en Toledo”.
Es decir, dice Vasques, “la ruptura de la precampaña”. ¿Es irreversible? “Es indudable de que hay un antes y un después del accidente. Pero faltan tres semanas y media hasta el 29-N. Y, por tanto, aunque sabemos que las 69 muertes influirán en el voto de los ciudadanos, pasarán varias semanas y no pocos hechos que pueden crear un momento diferente. No se borrarán los hechos de Toledo, pero tendremos otro cuadro”.
Según Vasques, el gobierno de Sánchez tiene que abordar el accidente “de frente”. Porque, señala, “el accidente y la gestión del accidente son dos momentos diferentes. Y hay un mes desde el accidente del 28-0 para la gestión”.
Vasques señala: “El PSOE tiene que explicar qué pueden significar para la mejora del sistema ferroviario las políticas de PP y Vox. Tiene que abrir una brecha entre los electores que quieren un cambio inercial, poco reflexivo y quizá sin demasiado entusiasmo, y aquellos que ahora suman a esas razones el accidente de Toledo. Y a estos últimos tiene que colocarles ante el espejo de lo que serían las políticas del PP y Vox”.
Vasques señala: “El deseo de cambiar el gobierno de Sánchez era un significante vacío, demonización aparte: ¿hacia dónde se quiere ir? El debate no es ¿para qué? Y ahora muchos añaden el accidente ferroviario. Por tanto, hay que ir a un debate a fondo. ¿Es posible? Hay que hacer el esfuerzo. Y hay veinticinco días para ello. Con Janones o sin Janones”.