Las mujeres con diabetes y enfermedad renal tienen menos posibilidades de recibir determinados medicamentos que ayudan a proteger sus riñones. Así lo revela una investigación del Hospital Universitario de Araba, en Vitoria-Gasteiz, que pone de manifiesto importantes diferencias en la atención sanitaria entre hombres y mujeres.
El estudio, presentado en el 56º Congreso Nacional de la Sociedad Española de Nefrología, celebrado en Murcia, ha analizado los datos de 9.002 pacientes para conocer cómo se utilizan los principales tratamientos destinados a frenar el deterioro renal.
Los resultados muestran que las mujeres reciben con menor frecuencia dos grupos de medicamentos especialmente recomendados, los iSGLT2 y los IECA/ARA-II, que contribuyen a proteger los riñones y reducir determinados riesgos cardiovasculares.
Esta desigualdad se mantiene incluso después de considerar factores como la edad, el peso, la función renal y el seguimiento médico especializado.
Los investigadores reconocen que todavía no pueden explicar las causas de estas diferencias.
Además, otros análisis del mismo hospital señalan que las mujeres también reciben menos tratamientos para controlar el colesterol y tienen menos probabilidades de ser derivadas a Nefrología.
Los especialistas consideran necesario revisar estas diferencias para garantizar una atención más equitativa y una mejor prevención de las complicaciones renales.