El accidente de trenes de Urda (Toledo), con 68 fallecidos, ha desatado críticas contra la gestión ferroviaria del Gobierno y contra el ministro de Transportes, Óscar Puente.
Es el segundo siniestro mortal de alta velocidad del año, tras el de Adamuz (Córdoba), que causó 46 muertos en enero.
La prensa internacional plantea además dudas sobre la seguridad del tren en España, en plena campaña de las elecciones generales.
Un medio estadounidense sostiene que el accidente «empieza a parecer un problema sistémico, y no mala suerte». Por otro lado, un diario irlandés escribió que la red, sobre todo las líneas de alta velocidad, «sufría falta de inversión» en mantenimiento.
El presidente de la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, José Trigueros, ha sido tajante: «Yo hago responsable al ministro».
El portavoz de la Plataforma Víctimas Alvia 04155, Jesús Domínguez, ha pedido su salida: «Lo mínimo que puede hacer ahora es pedir perdón y dimitir».
El presidente de la asociación de víctimas de Adamuz, Mario Samper, ha dicho que «el tren a día de hoy es peligroso» y que lo ocurrido en Urda «no es un fallo humano».
Preguntado por si dimitirá, Puente ha respondido «de momento no» y ha dicho que su objetivo es «esclarecer» lo ocurrido. Ha asegurado que «el sistema ferroviario es fiable y es seguro».
Tras el accidente de Adamuz, Puente afirmó en enero: «La probabilidad de que otro accidente de estas características se produzca es muy baja. Bajísima».
Días después, en una entrevista, dijo: «Desde un punto de vista probabilístico, es muy, muy remota la posibilidad de que suceda, pero ha sucedido». Esas frases han vuelto a circular tras Urda.
El presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, ha exigido saber «qué está pasando con sus infraestructuras y con los sistemas de seguridad y qué advertencias se recibieron desde Adamuz». Ha pedido una revisión completa e independiente de toda la red y ha dicho que «la serenidad no es silencio».
El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha denunciado la «insoportable degradación» de las infraestructuras. La portavoz de Junts en el Congreso, Míriam Nogueras, ha reclamado «asumir responsabilidades».
Un comunicado de Frente Amplio considera «inadmisible la reiteración de un accidente tan grave en la red de alta velocidad en un mismo año» y exige responsabilidades «a todos los niveles».
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha dicho que no es asumible que España sufra dos accidentes de alta velocidad en un año. Ha prometido que, si hubo fallos, «se responderá con total contundencia».
Un medio informa de que varios dirigentes socialistas, que no han querido identificarse, piden el cese de Puente. Dicen que dos accidentes mortales en nueve meses son demasiados.