Nueva York vive esta semana su particular maratón diplomático con la Asamblea General de la ONU como epicentro. Entre tanta agenda cruzada, Pedro Sánchez se ha quedado fuera de uno de los citas más comentadas de la noche.
Fuentes del Gobierno explican que la invitación de Donald Trump llegó la semana pasada. Para entonces, la agenda del presidente español ya estaba cerrada para ese martes.
No se trata de un desplante calculado, insisten desde Moncloa. Simplemente, los tiempos no encajaron cuando la Casa Blanca cursó la invitación.
El propio calendario oficial de Sánchez deja poco margen. Arranca a las tres de la tarde, hora española, con su intervención en la sesión inaugural del Debate General.
A esa cita le siguen otras tres, todas encadenadas. A las ocho de la tarde participa en un homenaje a Gloria Steinem, la histórica activista feminista fallecida este año.
Una hora después, Sánchez interviene en un foro sobre los riesgos de la inteligencia artificial para los menores. Cierra su jornada pública a las 10 de la noche en un encuentro sobre financiación del desarrollo sostenible.
Ninguno de esos actos coincide realmente con la recepción de Trump, que arranca pasada la medianoche en horario español. Lo que sí hay, según fuentes de Moncloa, es un compromiso privado no reflejado en la agenda oficial.
Ese hueco sin explicar en el calendario público es, precisamente, lo que impide a Sánchez asistir. El Gobierno no ha detallado de qué se trata ni ha ofrecido más contexto al respecto.
La ausencia se produce en plena semana de alto nivel en Naciones Unidas, donde decenas de jefes de Estado y de Gobierno coinciden en Nueva York. La recepción de Trump es, tradicionalmente, uno de los momentos de mayor visibilidad política del encuentro.