La inflación continúa poniendo a prueba el bolsillo de los trabajadores, pero no todos cuentan con las mismas herramientas para proteger su poder adquisitivo. Según los convenios colectivos registrados hasta agosto, únicamente el 39,4% de los empleados dispone de una cláusula que permite revisar el salario cuando aumentan los precios.
Las diferencias entre sectores son especialmente llamativas. En la industria, el 74,4% de los trabajadores está cubierto por este mecanismo, mientras que en la construcción el porcentaje alcanza el 72,7%. La situación cambia radicalmente en los servicios, donde solo beneficia al 24,5% de los empleados. El campo presenta el escenario más desfavorable: apenas un 7,6% cuenta con esta protección.
En total, cerca de 3,5 millones de los más de 8,8 millones de trabajadores incluidos en los convenios registrados disponen de una cláusula de revisión salarial. Esto deja a seis de cada diez sin una garantía automática frente al encarecimiento de la vida.
Además, los salarios pactados han aumentado de media un 3,04%, mientras que la inflación adelantada de agosto se situó en el 4,3%. Ante esta situación, los sindicatos plantean incrementos salariales del 4% anual durante los próximos tres años y mayores garantías frente a futuras subidas de precios.