Irán ha vuelto a cerrar la puerta, por ahora, a retomar las negociaciones con Estados Unidos. El presidente de la comisión de Seguridad Nacional del Parlamento iraní, Ebrahim Azizi, ha asegurado que Teherán no considera útil sentarse a negociar mientras Washington no acepte las condiciones planteadas por las autoridades iraníes.
La posición llega en un momento de bloqueo de los contactos destinados a poner fin a las hostilidades iniciadas en febrero por Estados Unidos e Israel. El estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el transporte mundial de petróleo y gas, se ha convertido además en una pieza fundamental de las conversaciones.
Teherán mantiene la posibilidad de facilitar rutas seguras por este paso estratégico como uno de sus principales instrumentos de negociación. Sin embargo, condiciona cualquier avance a que Estados Unidos detenga sus ataques y respete los compromisos incluidos en el memorando de entendimiento alcanzado el pasado junio.
Mientras continúan las diferencias con Washington, Irán mantiene abierta la vía diplomática con sus vecinos. Las autoridades iraníes tienen previsto reunirse el lunes en Omán con representantes de los países del golfo Pérsico e Irak. El encuentro servirá para analizar posibles rutas seguras por Ormuz y abordar la situación regional en un escenario marcado por la tensión y la falta de avances diplomáticos.