Irene Montero ha dado un paso al frente de cara a las próximas elecciones generales y ha anunciado su intención de someterse a unas primarias abiertas para intentar liderar una candidatura de izquierdas. Su movimiento llega en un momento en el que las distintas fuerzas de este espacio político trabajan para definir cómo concurrirán a los comicios previstos para 2027.
Mientras tanto, Sumar asegura que mantiene conversaciones con otras organizaciones para construir una alianza electoral amplia. IU, los Comuns, Más Madrid y Movimiento Sumar ya habían situado el inicio del nuevo curso político como un momento clave para avanzar tanto en la fórmula de la candidatura como en la elección de su referente electoral.
Desde Sumar defienden que la unidad será fundamental para movilizar al electorado progresista y conseguir un espacio de izquierdas estable y con capacidad para influir en un futuro Gobierno. Sus dirigentes recuerdan que en las generales de 2023 consiguieron más de tres millones de votos y 31 diputados.
El escenario, sin embargo, continúa abierto. La candidatura anunciada por Montero añade un nuevo elemento a las negociaciones que deberá afrontar la izquierda en los próximos meses para decidir sus liderazgos, sus alianzas y la fórmula con la que finalmente acudirá a las urnas.