Aprovechando que nuestro presidente de gobierno, desde sus vacaciones frente al mar, nos ha recomendado algunos libros de sosiego y provecho, me permito hoy recomendarle que lea Camino de Perfección, de Santa Teresa de Jesús, que eso de perder el camino es como si los antiguos hubiesen extraviado su brújula en las noches de la mar oscura y si, además, se está ajeno a la búsqueda de buenas orillas, el extravío de los subidos a la barca se convierte en eclipse interminable.
Con el libro en la mano y el mar de La Mareta enfrente puede venirle bien esta cita de la Santa Reformadora sobre las cualidades del agua en que se baña. Un sorbo de cava, señor, y luego lea:
-“El agua tiene tres propiedades, que muchas más tendrá. La una es que enfría. La otra propiedad es que limpia las cosas no limpias. Y la tercera es que harta y quita la sed” (C. 31)
Las aplicaciones, señor presidente, ya corren de su cuenta. De una y otras propiedades andamos los españoles necesitados con tanta sequía de buenos ejemplos como aguardamos de su persona y su gobierno.