Un estudio de la Fundación de Investigación HM Hospitales ha identificado la etapa clave para revertir la obesidad infantil: entre los dos y los cinco años. Según los investigadores, en esa franja el organismo responde mucho mejor a los cambios en la alimentación y a la actividad física. A partir de los seis años, esa capacidad se reduce de forma notable.
La investigación ha hecho un seguimiento de cinco años a 37.465 niños y adolescentes de entre cero y 18 años, atendidos en la red de HM Hospitales. Los resultados se han publicado en la revista científica Nutrients. Es la primera publicación del Observatorio de la Obesidad Infantil de la fundación, que analiza datos clínicos reales. El estudio, liderado por la doctora Zelmira Bosch, se apoya en 102.228 consultas realizadas en hospitales del grupo en Cataluña, Madrid, Galicia, Castilla y León y Castilla-La Mancha.
El hallazgo principal es que los niños de entre dos y cinco años tienen una alta capacidad de adaptación metabólica. Alrededor de tres de cada cuatro recuperan un peso normal en esa etapa, tuvieran sobrepeso u obesidad al inicio. Los investigadores lo describen como una auténtica ventana de oportunidad para actuar sobre la alimentación, la actividad física y los hábitos familiares.
A partir de los seis años, la tendencia cambia por completo. El 60% de los niños con obesidad la sigue teniendo un año después, y uno de cada cuatro con sobrepeso evoluciona hacia la obesidad. Los autores llaman a este fenómeno la «trampa de la grasa»: el exceso de peso tiende a mantenerse en el tiempo. El estudio apunta, eso sí, que tras la primera valoración médica muchos niños mejoran su peso con rapidez, lo que sugiere que la intervención temprana ayuda desde el principio.
El presidente de la fundación, Alberto Muñoz Terol, ha subrayado que la edad en la que se interviene resulta determinante: existe, según explica, una ventana biológica en la que el cuerpo responde mejor a los cambios de hábitos. El primer autor del estudio, Juan Pablo González-Rivas, ha advertido de que retrasar la intervención facilita que la obesidad se consolide y sea más difícil de revertir después. Ambos confían en que los resultados sirvan para orientar las estrategias clínicas y de salud pública.
La obesidad infantil sigue siendo uno de los grandes retos de salud pública en Europa. Uno de cada cuatro niños europeos de entre siete y nueve años tiene exceso de peso, y uno de cada diez, obesidad. España ocupa el sexto puesto europeo en exceso de peso infantil y el séptimo en obesidad, aunque en los últimos años la prevalencia ha bajado ligeramente.