Uno de los más insignes y olvidados españoles, Luis Vives, escribía que “los juegos se inventaron para recrear el ánimo cansado de las cosas serias”. Y eso, sin haber leído al humanista, nos lo tomamos al pie de la letra.
Viene bien jugar al escondite de si procede o no la retirada de pasaportes a quien en España ya no puede salir a la calle por los abucheos. Cualquier descanso o feria o juego comienza en nuestro país con insultos graves al presidente de Gobierno, “no valorado suficientemente” después de tanto como está haciendo. Ahora entiendo por qué en Pamplona corren todas las mañanas detrás o delante de los toros: así se olvidan muchos de los asesinados por ETA sin resolver y de la amnistía que los justificó.
Trump, que va a lo suyo de tener más oro, nos sigue engañando con ganar guerras e injusticias universales sin que haya otra novedad que su risa sobre los que en él confían y hasta se permite influir en las tarjetas rojas del fútbol. Otro que bien baila es el expresidente del PP, que escribió de cronista en un digital profetizando que España ganaría el Mundial… con él perdió muchas oportunidades. En fin, se juega para descansar de las cosas serias, aunque pocas cosas serias van quedando.
Pedro Villarejo