El Gobierno del Reino Unido ha trasladado su disposición a colaborar con España ante la crisis migratoria que vive Ceuta tras la llegada masiva de personas desde Marruecos. El primer ministro británico, Andy Burnham, aseguró este viernes que Londres mantiene contacto con las autoridades españolas para conocer de primera mano la evolución de la situación y ofrecer el respaldo que pueda resultar necesario.
Durante unas declaraciones realizadas en Sheffield, Burnham subrayó que la gestión de esta emergencia corresponde principalmente a España, aunque defendió la importancia de cooperar con un país aliado en un momento de especial presión en la frontera sur europea. El dirigente británico explicó que su Ejecutivo sigue con atención los acontecimientos para evaluar tanto las necesidades inmediatas como las posibles consecuencias de la crisis.
La postura de Londres contrasta con la de algunos países de la Unión Europea, que han reaccionado con mayor dureza hacia el Gobierno español. Estados como Italia o Finlandia han cuestionado la respuesta dada por Madrid e incluso han planteado medidas relacionadas con el espacio Schengen.
En el ámbito político británico también han surgido críticas. El líder de Reform UK, Nigel Farage, aprovechó la situación para endurecer su discurso sobre inmigración y sostuvo que Europa debe actuar con mayor firmeza ante la presión migratoria. Sus declaraciones se producen mientras Ceuta continúa afrontando una de las mayores crisis migratorias registradas en los últimos años, con miles de personas concentradas en la ciudad autónoma y un amplio despliegue de las fuerzas de seguridad.