El tráfico aéreo en Europa mantuvo su tendencia al alza durante el primer semestre de 2026, aunque el ritmo de crecimiento perdió fuerza en los últimos meses debido al impacto del conflicto en Oriente Medio. Entre enero y junio, el número de pasajeros aumentó un 2,6% respecto al mismo periodo del año anterior, un avance impulsado por el buen comportamiento del inicio del año, ya que el segundo trimestre mostró una evolución más moderada.
Según los datos difundidos por ACI Europe, la demanda de vuelos nacionales fue la que más creció, superando por primera vez desde la pandemia al tráfico internacional. La organización atribuye la desaceleración registrada desde junio principalmente a problemas relacionados con la oferta y las alteraciones operativas, más que a una caída del interés de los viajeros.
España volvió a situarse entre los mercados con mejor evolución, con un incremento del 3,7% en el número de pasajeros. Además, los aeropuertos de Barcelona y Madrid destacaron entre los grandes hubs europeos por el crecimiento registrado durante la primera mitad del año. Málaga también figuró entre los aeródromos con mejor comportamiento dentro del grupo de grandes instalaciones.
Por su parte, Heathrow mantuvo su posición como el aeropuerto con mayor volumen de pasajeros de Europa, seguido por Estambul. Mientras tanto, los aeropuertos de menor tamaño continuaron liderando el crecimiento porcentual, aunque todavía no han recuperado los niveles de actividad previos a la pandemia.