El Sindicato Médico de Ceuta alerta de una emergencia sanitaria en la ciudad autónoma por la llegada masiva de migrantes, que tiene a sanitarios, Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y servicios de emergencia trabajando al límite. El Ministerio de Sanidad niega que se trate de una emergencia nacional.
La Confederación Estatal de Sindicatos Médicos (CESM) respalda al SMC y recuerda que la petición no es nueva. Llevan desde 2021 reclamando que Ceuta sea declarada zona de potencial conflicto, desastre humanitario y catástrofe. Los sanitarios advierten de que esta sobrecarga no es algo puntual, sino que es algo que se ha instalado de manera estructural. Advierten del colapso del servicio de radiodiagnóstico por el que emplean radiografías de muñeca y ortopantomografías para determinar la edad de los migrantes, desviando recursos que deberían destinarse a la atención sanitaria ordinaria. Además, los migrantes llegan con cuadros de hipotermia, agotamiento y lesiones traumáticas.
Desde el sindicato advierten un riesgo de “efecto llamada” tras la declaración del Tribunal Supremo en la que no se permite la “devolución en caliente” de los migrantes que llegan a nado. Esta crisis migratoria expone las carencias reales de la seguridad en la frontera española y de su sistema sanitario. Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad, afirmó que Ceuta y Melilla ya no pueden considerarse zonas de difícil cobertura, minimizando los problemas de captación de personal y asegurando que la situación ha mejorado, contradiciendo lo que denuncian desde el propio sindicato.