Juana Rivas ha asegurado que lleva un año sin poder mantener ningún tipo de contacto con su hijo menor desde que el niño regresó a Italia con su padre por orden judicial en julio de 2025. En una carta difundida a los medios, la vecina de Maracena sostiene que ni ella ni ningún miembro de su familia ha podido hablar con el menor durante este tiempo, una situación que atribuye a la decisión del padre de impedir cualquier comunicación y que, según explica, ya ha puesto en conocimiento de las autoridades italianas.
Rivas también relata un episodio que aumentó su preocupación. Según indica, a finales de mayo recibió el aviso de una persona residente en Carloforte que aseguró haber visto al menor desplazándose en silla de ruedas, acompañado por otros adolescentes. La madre afirma que trató de obtener información sobre su estado, pero que únicamente recibió un breve mensaje en el que se le comunicaba que el niño se encontraba bien.
La próxima vista relacionada con esta situación está fijada para el 19 de agosto ante un juzgado civil de Cagliari. Paralelamente, continúa en Italia el proceso penal contra Francesco Arcuri, investigado por un presunto delito de maltrato físico y psicológico hacia sus dos hijos, unas acusaciones que él niega. Rivas lamenta la lentitud de ese procedimiento y critica que, mientras el juicio sigue sin concluir, el menor permanezca bajo la custodia exclusiva de su padre.
En España también continúa abierta la causa por la denuncia presentada contra Rivas por la presunta sustracción del menor tras no regresar a Italia en el plazo inicialmente fijado. El juzgado ha solicitado el criterio de la Fiscalía y de las partes antes de decidir si archiva el procedimiento o continúa con la investigación, por lo que no se esperan novedades hasta después del verano.