El Gobierno ha decidido retrasar hasta el próximo mes de septiembre la aprobación del real decreto de vivienda con el objetivo de ganar tiempo para cerrar un acuerdo con los distintos grupos parlamentarios. La norma, que inicialmente estaba prevista para su aprobación en el último Consejo de Ministros antes del parón estival, finalmente quedará pendiente hasta después del verano.
Desde el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana explican que las negociaciones de las últimas semanas han permitido acercar posiciones y que existe margen para alcanzar un consenso amplio en torno a un paquete de medidas que consideran clave para reforzar el acceso a la vivienda. Sin embargo, reconocen que la complejidad del texto y la falta de tiempo para culminar las conversaciones han llevado al Ejecutivo a aplazar su tramitación.
El departamento que dirige Isabel Rodríguez sostiene que el objetivo sigue siendo sacar adelante una reforma que aporte mayor estabilidad a los inquilinos y contribuya a incrementar la oferta de vivienda asequible. Por ello, confía en que las próximas semanas sirvan para consolidar un acuerdo con el mayor respaldo parlamentario posible.
El aplazamiento también permitirá al Gobierno centrar el último Consejo de Ministros del curso político en otras cuestiones consideradas urgentes, especialmente las medidas relacionadas con la respuesta a los incendios forestales y la emergencia climática.
Pese al retraso, el Ministerio insiste en que mantiene intacto su compromiso de impulsar una normativa que garantice el derecho a la vivienda y responda a las necesidades de los ciudadanos, convencido de que un mayor consenso fortalecerá el futuro decreto.