El fuego no da tregua en el suroeste de la Comunidad de Madrid. Lo que comenzó como tres focos distintos —Villa del Prado y San Martín de Valdeiglesias, en la propia región, y Burgohondo, ya en la provincia abulense— se ha convertido en un único frente que amenaza con fundirse con el incendio de Ávila en un macroincendio de dimensiones todavía inciertas.
El delegado del Gobierno en Castilla y León admitió anoche que quedaba «muy poquito» para que ambos fuegos se unan, mientras el operativo de extinción trabajaba contrarreloj aprovechando una ventana de oportunidad nocturna para atacar las llamas por tierra.
La gravedad de la situación llevó al ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a decretar en la noche del jueves la emergencia de interés nacional para Madrid y Ávila, a petición de la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso.
El mando de la operación ha pasado a manos del jefe de la Unidad Militar de Emergencias (UME), cuyos efectivos combatían el fuego sobre el terreno junto a medios de Castilla-La Mancha, que refuerzan el flanco izquierdo y la cabeza del incendio.
Más de 60.000 personas afectadas
El número de evacuados y confinados no dejaba de crecer. El delegado del Gobierno en Madrid, Francisco Martín, ha elevado la cifra a más de 40.000 afectados solo en la región, sin descartar que siga aumentando; otras fuentes del operativo sitúan ya en más de 60.000 el total de personas desalojadas o confinadas entre Madrid y la provincia de Ávila.
Once municipios del suroeste madrileño fueron evacuados: Navas del Rey, Chapinería, Colmenar del Arroyo, Aldea del Fresno, Robledo de Chavela, Fresnedillas de la Oliva, Navalagamella y Zarzalejo, entre ellos.
Los vecinos desalojados están siendo derivados a puntos de acogida habilitados en Navalcarnero, Móstoles, Alcorcón, Leganés, Brunete, Villanueva de la Cañada, Villaviciosa de Odón y Las Rozas.
Entre las instalaciones evacuadas figura la estación de seguimiento espacial de la NASA en Robledo de Chavela, una de las tres piezas de la red mundial que mantiene contacto continuo con misiones de espacio profundo.
El avance del fuego se dirige ahora hacia El Escorial y San Lorenzo de El Escorial, donde la UME está estableciendo líneas de defensa para proteger ambos núcleos de población; las autoridades no descartan que también deban ser confinados.
El consejero de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, Carlos Novillo, ha reconocido que la cabeza del incendio avanza hacia Robledo de Chavela y que el operativo se concentra en consolidar el flanco derecho.
Un verano ya marcado por la tragedia
La situación en Madrid y Ávila se suma a un verano especialmente duro para España en materia de incendios forestales: se han quemado ya más de 120.000 hectáreas, el triple que en las mismas fechas del año anterior.
El episodio más trágico se registró el pasado 9 de julio en Los Gallardos (Almería), un incendio forestal que dejó trece víctimas mortales.
En la comunidad de Guadalajara, el fuego de La Mierla, originado el 16 de julio y que ha arrasado unas 32.000 hectáreas, bajó este viernes a nivel 1, lo que permitió retirar a la UME de la zona; los medios de extinción de Castilla-La Mancha se han reforzado en el frente de Madrid tras esta mejora.
Respuesta institucional.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se desplazó a la zona afectada por los incendios de Madrid, según confirmaron fuentes de Moncloa. El Rey Felipe VI, por su parte, participó por videoconferencia en la reunión del Comité Estatal de Coordinación y Dirección (Cecod) del Plan Estatal de Emergencias, dada la gravedad de la crisis en las tres comunidades autónomas afectadas, tras mantener contacto con el ministro Grande-Marlaska y los presidentes autonómicos de las regiones implicadas.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, ha agradecido públicamente la implicación de los gobiernos autonómicos ante lo que ha descrito como una situación muy difícil para decenas de miles de personas.
Pese a la magnitud del despliegue —con más de noventa bomberos heridos en el conjunto de los incendios que afectan simultáneamente a España y al suroeste de Francia— no se han registrado por el momento víctimas mortales en los fuegos activos de Madrid y Ávila.
Los servicios de emergencia mantienen la alerta ante el riesgo de que el viento reavive los focos durante la noche, en una jornada que se presenta decisiva para contener el avance de las llamas antes de que alcancen nuevos núcleos de población.