La Asociación Española para el Estudio del Hígado (AEEH) ha insistido en la necesidad de que todas las personas con infección crónica por hepatitis B sean sometidas a pruebas para descartar una posible coinfección por hepatitis D, una enfermedad considerada la forma más grave de hepatitis viral crónica y que, pese a su impacto, continúa estando infradiagnosticada.
La entidad recuerda que esta recomendación está avalada por las principales guías clínicas internacionales y considera que el avance de nuevos tratamientos hace imprescindible reforzar los programas de detección precoz. En este sentido, defiende un acceso equitativo al diagnóstico y a la atención sanitaria en todo el país para mejorar el pronóstico de los pacientes.
Los especialistas destacan que estudios recientes, como el proyecto catalán Opti-Hep-D, han demostrado que incorporar el cribado sistemático de la hepatitis D en personas con hepatitis B permite identificar numerosos casos que pasarían desapercibidos, incluso entre pacientes que no presentan factores de riesgo evidentes.
Además, los primeros datos del registro nacional de pacientes tratados con bulevirtida reflejan resultados esperanzadores en la práctica clínica, con una elevada respuesta al tratamiento y una evolución favorable en muchos casos. La AEEH subraya que el desarrollo de nuevos fármacos abre la puerta a mejorar aún más el abordaje de esta enfermedad y acerca el objetivo de lograr su curación en el futuro.