El empresario Julio Martínez Martínez ha declarado como imputado ante el juez de la Audiencia Nacional en el marco del caso Plus Ultra, situando al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero como mediador en la concesión del rescate de 53 millones de euros otorgado a la aerolínea en 2020. Durante su comparecencia, el socio de Zapatero admitió el cobro de una comisión del 1% del rescate, equivalente a 530.000 euros, a cambio de los trabajos de intermediación del exdirigente socialista.
El empresario confirmó ante el magistrado que el propio Zapatero le anticipó que el préstamo gubernamental a la compañía iba a ser aprobado. Asimismo, detalló que el expresidente ordenó fragmentar el pago de dicha comisión hasta 2026, emitiendo facturas fraccionadas desde su sociedad Análisis Relevante hacia otras empresas investigadas en la causa para canalizar los fondos.
En su declaración, Martínez Martínez respaldó la versión aportada por el presidente de Plus Ultra, ratificando el desglose de los pagos a través de distintas mercantiles como Análisis Relevante, Voli Analítica y Domotic Europe. No obstante, el empresario desvinculó al exlíder socialista de los intentos de constituir una sociedad offshore en Dubái con el presunto fin de ocultar el cobro de las comisiones.
Por otro lado, el investigado reconoció que conoció a la dirigente venezolana Delcy Rodríguez a través del expresidente del Gobierno, aunque posteriormente consolidó su propia agenda de contactos con ella. Además, confirmó que contrató a la empresa de las hijas de Zapatero, What The Fav, para labores de marketing y maquetación, admitiendo que continuó realizándoles pagos a pesar de haber concluido los servicios.
La investigación judicial mantiene bajo lupa a What The Fav al considerarla un supuesto centro de redistribución de flujos financieros dentro de la trama. En este sentido, constan abonos por valor de casi 240.000 euros procedentes de la empresa de Martínez Martínez a la firma vinculada a la familia del expresidente.
La resaca del Mundial no ha dejado tregua y se despereza con una bomba informativa que siega de lleno la estrategia defensiva del que durante años fuerza presidente socialista del Gobierno, Zapatero.
Re-escuchadas ahora las respuestas negativas que ofreció el 2 de marzo pasado, en el Senado, sobre el caso Plus Ultra, enfatizadas con el adverbio «absolutamente» («absolutamente falso», «absolutamente no…») da escalofrío y vergüenza ajena.
Y, cuando los indicios incriminatorios se le arremolinaban y parecían irrefutables, Zapatero optaba con altivez por el latiguillo «que se demuestre, no hay ninguna prueba de eso…».
Los escritos de Julito y de Plus Ultra contradicen frontalmente la versión que el propio Zapatero dio ante el juez Calama el pasado 18 de junio, cuando negó haber intervenido en el rescate de esta aerolínea.
Este hombre, Zapatero, es el que escondía en una caja fuerte de su despacho de Ferraz 1,3 millones en joyas de inexplicada y muy dudosa procedencia, y ha sido durante ocho años presidente del Gobierno. Parecía modosito, un padrino del buenismo.
Bambi, como lo definió el ex vicepresidente del Gobierno Alfonso Guerra por su aparente candidez y bonhomía, puede terminar en la cárcel tras las nuevas revelaciones. Ni languidez ni bonhomía. Son muy graves los delitos de todo tipo que le acechan. Como a Ábalos, Koldo o Cerdán.
Puede terminar en la cárcel, sí.
Y sumaría su nombre a los deshonestos y escasísimos presidentes del Planeta que pisan la cárcel. Y en su caso, por corrupción reiterada. Por robar. En este caso, por facilitar subvenciones PÚBLICAS del Gobierno de su amigo Sánchez para los clientes de la empresa en la que colocó a sus dos hijas, Análisis Relevante.
La investigación sobre el caso Plus Ultra ha dado, pues, un giro radical.
Ante el juez y por escrito, Julito, el testaferro (quien hoy ha declarado ante el juez Calama en la Audiencia Nacional) y el máximo responsable de Plus Ultra han confirmado que Zapatero, el pana, cobró una comisión de algo más de 500.000 euros del rescate de 53 millones (53) que el Gobierno del atrincherado Sánchez dio a Plus Ultra.
Sin que cumpliera ningún requisito, una aerolínea medio fantasmal. Hasta hubo que alterar los papeles y hacer la vista gorda para dar los 53 millones a Plus Ultra. Había que rescatarla y punto.
Aldama tiene declarado en el Supremo que Ábalos no quería dar esa ayuda a Plus Ultra, que, por cierto, todavía no ha sido devuelta al Estado, y que el ex ministro, hoy encarcelado, tuvo una conversación con Sánchez en la que este le dijo que había que dar ese rescate «sí o sí», aunque incumpliera todos los requisitos.
Aldama siempre ha mantenido que por esa operación Zapatero cobró en Panamá 10 millones.
Lo que de momento está acreditado documentalmente y ahora adverado por el testaferro y por quien dio el dinero es que sí percibió esa comisión de 500.000 euros, a través de Análisis Relevante, por convencer a Sánchez para que entregara esos 53 millones a Plus Ultra.
Este asunto no es baladí. Hay un ex presidente que supuestamente tira de sus influencias con Sánchez para lograr subvenciones públicas a cambio de comisiones y un presidente, Sánchez, que las da. ¿Sabía él algo de las comisiones de Zapatero
Zapatero sabía 10 días antes de la adjudicación de los 53 millones que estos iban a ser aprobados en el Consejo de Ministros. Y se atribuyó la gestión y cobró por ello.
Si Sánchez no se amarrase a su cargo de aforado, sin duda él también sería llamado a declarar por los jueces para que explicase qué le dijo Zapatero de esta subvención, qué sabía él… Él es quien da el dinero de las arcas públicas. No es suyo. Y el ex presidente quien cobra una comisión…
Hoy se va a saber mucho más de los chanchullos de Zapatero, que todavía sigue sin explicar lo de las joyas que escondía en una caja fuerte.
El testaferro Julito ha pactado con la Fiscalía y ha decidido tirar de la manta. Y hoy se ha presentado ante el juez. De momento, lo que ha transmitido deja a Zapatero como un embustero absoluto.
Zapatero también es el gran impulsor de la polarización en España, el amigo y consejero del ex trenzado Pablo Iglesias, ideólogos ambos de algunas de las leyes más alocadas que existen en España.
Zapatero es también la persona que ha negociado en nombre de Pedro Sánchez y dado barra libre a los filoetarras y a los secesionistas a cambio de que no saquen a este presidente del sillón del poder.
Él ha dicho, antes de que su testaferro Julito decidiera cantar, que todo es «absolutamente falso». Y que conociera a los de Plus Ultra. Todo falso.
Probablemente habrá que hacer careos. Está acorralado…
La cárcel le acecha y también empieza a mirar de reojo a Sánchez, el presidente que no tiene apoyos parlamentarios para gobernar y nunca ha ganado unas elecciones. Está rodeado de escándalos.