Un estudio internacional con participación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha cambiado la visión que la ciencia tenía sobre un tipo de células del cerebro. La investigación concluye que los llamados astrocitos de proyección varicosa, considerados hasta ahora propios de cerebros sanos, también aparecen en enfermedades neurológicas y en procesos de inflamación del sistema nervioso.
Los resultados, publicados en la revista Science Advances, muestran que estas células no son exclusivas de humanos y grandes simios, como se pensaba hasta ahora, sino que también pueden encontrarse en otros mamíferos. Los astrocitos desempeñan un papel esencial en el funcionamiento del cerebro, ya que sostienen a las neuronas, regulan su comunicación y contribuyen a proteger el tejido cerebral.
Para llegar a estas conclusiones, los investigadores realizaron experimentos con ratones en los que simularon una infección. Observaron entonces que algunos astrocitos cambiaban de forma y desarrollaban prolongaciones irregulares asociadas a procesos inflamatorios.
Uno de los hallazgos más prometedores es que estos cambios resultaron reversibles. Al desaparecer las señales inflamatorias, las células recuperaban su estado habitual, una circunstancia que abre la puerta al desarrollo de futuros tratamientos. Ahora, los científicos tratarán de averiguar si estas células contribuyen al daño cerebral o, por el contrario, ayudan a proteger el sistema nervioso frente a determinadas enfermedades.