La Guardia Civil mantiene abierta una investigación para esclarecer dos presuntas agresiones sexuales denunciadas en un campamento de verano de Arroyomolinos. Las víctimas serían dos niñas de entre tres y siete años, y las sospechas recaen sobre uno de los monitores que trabajaba en la actividad. Por el momento se han presentado dos denuncias, aunque los investigadores no descartan que puedan aparecer nuevos testimonios conforme avance el caso.
El campamento estaba organizado por la Mancomunidad del Suroeste y su gestión había sido adjudicada a una empresa privada mediante un procedimiento de contratación pública. Desde el Ayuntamiento de Arroyomolinos han querido dejar claro que el trabajador investigado no mantenía ninguna relación laboral con el Consistorio y han expresado su rechazo absoluto ante unos hechos de esta naturaleza.
Además, el Gobierno municipal ha informado de que ha puesto a disposición de las familias afectadas los recursos de los Servicios Sociales, ofreciendo atención psicológica y asesoramiento jurídico. Asimismo, ha señalado que estudia personarse como acusación particular si las circunstancias del procedimiento lo permiten y ha pedido que se depuren las responsabilidades que correspondan.
Según ha trascendido, los hechos investigados habrían ocurrido el pasado 9 de junio, aunque las familias de las menores no fueron informadas hasta varios días después, un aspecto que también ha generado preocupación mientras continúa la investigación judicial.