Un equipo internacional de investigadores ha vinculado la ingesta regular de zumo de granada con una menor inflamación intestinal subclínica. El ensayo clínico, publicado en la revista Molecular Nutrition & Food Research, se centró en pacientes con enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa que, aunque se encontraban en remisión clínica, mantenían niveles elevados de calprotectina fecal.
Durante 12 semanas, los participantes que consumieron este zumo registraron una reducción significativa de dicho biomarcador, comparado con el grupo que tomó placebo. Según el doctor Vicente Navarro, coautor del estudio, la importancia del hallazgo radica en su potencial preventivo, ya que un descenso en la calprotectina permite predecir un menor riesgo de sufrir nuevos brotes de la enfermedad.
Además de la reducción de la calprotectina, el análisis evidenció una disminución de los niveles de endotoxina en sangre y cambios positivos en la expresión genética relacionada con la inmunidad de la mucosa. Estos resultados sugieren que los compuestos fenólicos presentes en la granada actúan sobre los mecanismos de la inflamación intestinal de bajo grado, fortaleciendo la función barrera del intestino.
Pese a los resultados prometedores, los expertos subrayan que este trabajo funciona como una «prueba de concepto». Para confirmar si este aporte nutricional garantiza periodos más prolongados sin síntomas, el equipo advierte que será necesario ampliar el estudio con un mayor número de pacientes y un seguimiento a largo plazo, que abarque meses o incluso un año.