La selección española se enfrenta este domingo a la oportunidad de volver a reinar en el fútbol mundial 16 años después de su último título. El éxito del equipo de Luis de la Fuente se ha cimentado sobre una fiabilidad defensiva excepcional: tras siete partidos disputados en Estados Unidos, México y Canadá, el equipo solo ha recibido un tanto, encajado ante Bélgica en los cuartos de final.
El excelente momento del bloque defensivo cuenta con nombres propios que han alcanzado un nivel sobresaliente. La jerarquía de Aymeric Laporte, la juventud de Pau Cubarsí y la solidez de unos laterales como Pedro Porro y Marc Cucurella han sido determinantes. Este último, de hecho, destaca por no haber sido regateado en todo el torneo, aportando una seguridad que ha blindado a la ‘Roja’ frente a los ataques rivales.
Unai Simón ha sido el último gran muro de esta muralla. El guardameta vitoriano ha sido clave con seis porterías a cero y llegó a establecer un récord de imbatibilidad histórica en los Mundiales al alcanzar los 650 minutos sin recibir goles. Su rendimiento ha disipado cualquier duda previa y ha convertido a la portería española en una zona inexpugnable durante casi todo el campeonato.
Con este registro, España tiene la oportunidad de establecer una marca sin precedentes. Si logra mantener su puerta a cero en la final ante el octavo rival del torneo, se convertirá en la campeona con menos goles en contra de la historia, superando a las legendarias selecciones de Francia 1998, Italia 2006 y la España de 2010, que cerraron sus triunfos con dos tantos recibidos en siete encuentros.