Una nueva línea de investigación financiada por la Fundación CRIS Contra el Cáncer busca abrir nuevas opciones terapéuticas frente al cáncer de ovario, uno de los tumores ginecológicos con peor pronóstico. El proyecto, liderado por el doctor Atanasio Pandiella en el Centro de Investigación del Cáncer de Salamanca, se centra en el desarrollo de terapias dirigidas mediante anticuerpos conjugados a fármacos (ADCs), una tecnología diseñada para transportar los medicamentos directamente hasta las células tumorales y reducir el impacto sobre los tejidos sanos.
El objetivo de esta estrategia es aumentar la eficacia de los tratamientos y disminuir sus efectos secundarios, un aspecto especialmente relevante en una enfermedad en la que la mayoría de las pacientes acaba sufriendo recaídas y desarrolla resistencia a las terapias convencionales. Los primeros resultados obtenidos en modelos de laboratorio y en células procedentes de pacientes han sido prometedores, al lograr frenar el crecimiento de los tumores e incluso reducir su tamaño en algunos casos, sin detectar una toxicidad significativa.
Los investigadores trabajan en dos líneas distintas, una basada en un anticuerpo ya conocido y otra centrada en una nueva diana terapéutica presente en las células del cáncer de ovario. Aunque el proyecto todavía se encuentra en fase preclínica y será necesario completar nuevos estudios antes de llegar a los ensayos con pacientes, los responsables consideran que esta investigación puede sentar las bases para desarrollar tratamientos más precisos y eficaces, ampliando las opciones disponibles frente a un cáncer que sigue representando un importante desafío médico.