Qué gran alegría nos ha dado ver toda esa juventud, dando testimonio del Evangelio, unidos todos esos miles de chicos y chicas, que han demostrado al mundo toda esa unidad de unos con los otros, en un lugar como España, donde en los últimos años el escepticismo y la falta de motivación nos han invadido, hasta ahora…Esperemos que con esta visita las conciencias se nos despierten a todos.
Todo esto ocurre en un país donde suelen «enzarzarse» sus dirigentes en arengas acompañadas con demostraciones laicas para hacerse notar, demostrando su frialdad ante cualquier demostración de esa fe, que persiste en la mayoría de los ciudadanos, creyentes.
Todo, ante un pueblo que continúa demostrando con auténtica entrega que está unido en la Fé de Cristo, representado hoy en la figura de su pastor S.S León XIV demostrando su total entrega con libertad y verdadero entusiasmo.
Ha sido un testimonio lleno de esa alegría y esperanza que más que nunca necesitaba España, para demostrar al mundo entero su verdadero y fiel sentimiento de fe, demostrando que seguimos a nuestro amado Jesucristo, que vivió entre nosotros y que se entregó por nosotros en la Crucifixión.
Demos gracias por habernos despertado estos días de esa adormecida siesta en la que estábamos inmersos.
Dios está entre nosotros y en estos días, lo hemos adorado, amado y nos hemos entregado de nuevo a Él, en la figura de su representante en la tierra. S.S.El Papa León XlV
Está visita ha sido providencial, nos hacía mucha falta; estábamos demasiado inmersos en toda clase de cuitas llenas de bajezas humanas y actuaciones deplorables de gente desprovista de valores humanos.
Ser honestos de nuevo con nosotros mismos nos da la opción de borrar esas malas sensaciones que nos producen quienes viven «sin Dios» sin freno y sin moral. Por eso nuestra dicha es inmensa, con esta tan necesaria y divina presencia.
Muchos nos hemos emocionado con esas caras de alegría, con sus bonitos cantos de alabanza, con esas manos en alto que saludaban con auténtico entusiasmo a su verdadero y único líder, desde sus maravillosas y jóvenes vidas, plenas en explosión de belleza y sentimientos.
Podemos estar muy orgullosos al ver a nuestros jóvenes dando el testimonio más fiel de lo que significa disfrutar de una juventud sana. Nos han dado una lección maravillosa, con su entrega. Que Dios los bendiga.
Este gobierno les debe a nuestros jóvenes la seguridad que les proporciona tener una titulación, para poder trabajar en su propia tierra, donde viven sus familias.
Que salir de España sea una opción y no una obligación para lograr esa única salida, por no existir ese trabajo para el que se prepararon durante años, llenos de sacrificio y muchas horas de estudio. A los que gobiernan es a quienes les concierne… Que se pongan a trabajar, en curar esa desafección que viven muchos jóvenes, ante la inseguridad de un futuro para ellos, estando bien preparados para gestionarlo.
Que no les prometan nada que luego no lo cumplen; que les demuestren con la creación de puestos de trabajo que irán destinados para labrarles un futuro prometedor en su propio país; es entonces cuando se ilusionarán de verdad.
Es nuestro deber, cuidarlos, amarlos y respetarlos; son nuestro
verdadero futuro para nuestra tierra y para ellos mismos.
Es de justicia crearles un futuro, donde puedan expandir sus conocimientos, esos que adquirieron con estudio, preparación y esfuerzo.
Qué puedan vivir, con sus conocimientos, donde deseen trabajar y vivir libremente, no por verse obligados a irse de su tierra, al no existir trabajo para ellos.
Tenemos una hermosa juventud; todos nuestros chicos y chicas han dado estos días con alegría y amor un ejemplo de entrega a la única y auténtica verdad divina que nos acompaña desde nuestro nacimiento o desde que fuimos un proyecto de vida.
Han demostrado ser muy importantes y más,en esta visita tan primordial hoy para España y para todos los creyentes qué vivimos en ella.
¡Os necesitamos a todos vosotros, con vuestra juventud, que es hoy, un precioso tesoro, no lo olvidéis!