La historia reciente de la sanidad pública en Andalucía no se puede entender sin la figura de Jesús Candel Fábregas, conocido popularmente en las redes sociales como Spiriman. El médico granadino se convirtió en un auténtico fenómeno de masas, capaz de movilizar a decenas de miles de personas en las calles en defensa de la sanidad pública, aunque su trayectoria estuvo marcada por una profunda polarización debido a sus polémicas formas y a las batallas judiciales que lo persiguieron incluso más allá de su fallecimiento.
A través de la asociación Justicia por la Sanidad, Candel canalizó el descontento de gran parte de la ciudadanía y del sector sanitario andaluz. Su principal caballo de batalla fue la oposición frontal a la fusión hospitalaria en Granada, un plan de la Junta de Andalucía que finalmente el Gobierno autonómico se vio obligado a derogar ante la presión popular. Aquellas multitudinarias manifestaciones marcaron un antes y un después en el panorama político de la comunidad, demostrando el poder de convocatoria de un médico que utilizaba las plataformas digitales como un altavoz sin precedentes.
Sin embargo, el activismo de Spiriman tuvo una contrapartida sumamente controvertida. Candel publicó numerosos vídeos y mensajes en sus perfiles de redes sociales y en su canal de YouTube donde vertía graves insultos y descalificaciones contra el honor de la expresidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz, y del exviceconsejero de Salud, Martín Blanco. Su lenguaje agresivo y los ataques personales terminaron por llevar su activismo directo a los tribunales.
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Esta agresividad verbal tuvo consecuencias legales definitivas. En 2022, el Tribunal Supremo ratificó la condena a Jesús Candel, imponiéndole el pago de multas que sumaron más de 11.000 euros por dos delitos continuados de injurias con publicidad. El alto tribunal fue contundente en su resolución, determinando que las expresiones utilizadas por el facultativo traspasaban por completo los límites de la libertad de expresión y el legítimo derecho a la crítica política, incurriendo en un delito contra el honor.
El trágico desenlace de su vida personal llegó poco después. El médico Jesús Candel falleció en octubre de 2022 a causa de un cáncer de pulmón, una enfermedad contra la que luchó públicamente en sus últimos años, cambiando notablemente el tono de sus mensajes hacia un enfoque más espiritual y de apoyo a los pacientes oncológicos a través de su fundación.
A pesar de su desaparición física, el eco de sus disputas legales no se ha apagado. La Justicia ha continuado resolviendo los procedimientos derivados de estas causas e impugnaciones incluso después de su muerte. El nombre de Spiriman permanece así en el recuerdo colectivo como el de un personaje extremo: para muchos, un héroe que frenó los recortes sanitarios; para otros, un agitador que desvirtuó la causa médica mediante el insulto y la difamación.