El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha calificado de «profundamente decepcionante» el fallo del Tribunal Supremo que rechaza que la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA) le autorice a imponer los aranceles, y ha asegurado que los magistrados que lo han apoyado son «antipatriotas» y que recurrirá a otras leyes para imponer un nuevo gravamen global del 10%.
«La sentencia del Tribunal Supremo sobre los aranceles es profundamente decepcionante, y me avergüenzo de algunos miembros del tribunal. Estoy absolutamente avergonzado de que no hayan tenido el valor de hacer lo que es correcto para nuestro país», ha declarado durante una comparecencia celebrada en Washington.
El Alto Tribunal, de mayoría conservadora, ha votado este viernes 6 a 3 en contra de las tesis de la Casa Blanca que aducían que los aranceles adoptados tras el Día de la Liberación en abril del año pasado eran legales al ampararse en la IEEPA.
Trump ha tachado a los jueces que han rubricado el fallo de «desgracia» para Estados Unidos y les ha acusado de plegarse a los «demócratas radicales», a los RINOS (republicanos solo de carnet, por sus siglas en inglés) y a «intereses extranjeros». Por el contrario, ha felicitado a los tres magistrados que se han alineado con sus postulados.
«Están en contra de todo lo que hace que Estados Unidos sea fuerte, saludable y grande de nuevo. Francamente, esos jueces son una desgracia para nuestra nación. Son un no en automático, sin importar lo buenas que sean tus ideas», ha señalado.
«No son más que unos estúpidos y unos perritos falderos de los RINOs y de los demócratas radicales de izquierda. […] Son muy antipatriotas y desleales hacia nuestra Constitución. En mi opinión, el tribunal se ha dejado influir por intereses extranjeros y por un movimiento político mucho más pequeño de lo que la gente podría pensar», ha elaborado.
Trump también ha avanzado que firmará inmediatamente una orden ejecutiva amparada en la Sección 122 que impondrá un arancel global del 10%. Según ha manifestado, entrarán en vigor en los próximos tres días.
Sin embargo, a diferencia de la ronda arancelaria anterior, los nuevos solo podrán aplicarse durante un máximo de 150 días, salvo que el Congreso los prorrogue.