La segunda semifinal del Benidorm Fest 2026 dejó emociones fuertes, nervios a flor de piel y seis nombres grabados en la gran cita del sábado. Miranda! & bailamamá, Dani J, Álvaro Mayo, The Quinquis, Rosalinda Galán y Asha lograron convencer al jurado y al público en una noche marcada por la diversidad musical y la energía sobre el escenario del Palau Municipal d’Esports L’Illa de Benidorm.
La quinta edición del certamen avanza así hacia su desenlace con un cartel final que promete espectáculo. Aunque este año el ganador no representará a España en Eurovisión tras la retirada de RTVE del festival europeo, el interés y la competitividad no han disminuido. Al contrario, el escenario alicantino volvió a demostrar que es una plataforma clave para la proyección artística.
La gala arrancó con Asha y su ‘Turista’, una propuesta cargada de magnetismo. Después llegaron KU Minerva y Funambulista, que no lograron finalmente el pase a la final, pese a defender sus canciones con entrega. La tensión fue creciendo a medida que avanzaba la noche.
Dani J puso ritmo con ‘Bailándote’, conectando con el público desde los primeros compases. The Quinquis aportaron frescura con ‘Tú No Me Quieres’, mientras Rosalinda Galán desplegó carácter y fuerza escénica con ‘Mataora’. Álvaro Mayo, con ‘Tócame’, reafirmó su candidatura con una actuación sólida y elegante.
El broche lo pusieron Miranda! & bailamamá con ‘Despierto Amándote’, una puesta en escena luminosa que terminó por redondear una semifinal muy competida. Cada actuación tuvo su propio universo, reflejando la pluralidad musical que define esta edición.
Quedaron fuera del concurso KU Minerva, Funambulista y Atyat, que se despidieron del certamen con deportividad. La decisión no fue sencilla: el nivel general volvió a ser alto, confirmando el crecimiento artístico del formato.
El Benidorm Fest no solo ofrece visibilidad. El ganador se llevará un premio de 150.000 euros brutos, repartidos entre intérpretes y autores. Además, RTVE ha cerrado acuerdos estratégicos que amplían horizontes internacionales.
Uno de los artistas viajará a Miami para promocionarse en TelevisaUnivision y grabar un single con un productor estadounidense. Otro recibirá un billete a Estocolmo para visitar Spotify y registrar una nueva canción en sus estudios. Son incentivos que refuerzan el valor profesional del certamen.
Este año, además, se recupera la emblemática sirenita de oro, reinterpretación del histórico trofeo del antiguo Festival Internacional de la Canción de Benidorm. Un símbolo renovado que conecta pasado y presente.
Con los doce finalistas ya confirmados, la expectación crece. El sábado se decidirá quién levanta la sirenita y escribe su nombre en la historia reciente del festival. Benidorm vuelve a ser epicentro de la música y del talento emergente.