La emoción ya se siente en Benidorm. Ocho propuestas han logrado su pase a la gran final del ‘Benidorm Fest 2026’, consolidándose como las favoritas tras una primera semifinal cargada de estilos, energía y personalidad. Tony Grox y Lucycalys, Izan Llunas, Kitai, María León junto a Julia Medina, Mikel Herzog Jr. y Kenneth lucharán este sábado por alzarse con el triunfo en una edición marcada por un contexto inédito: el ganador no representará a España en Eurovisión tras la retirada de RTVE del certamen europeo.
Sobre el escenario, cada artista defendió su propuesta con intensidad. Kitai abrió la noche con “El amor te da miedo”, apostando por su potente directo. María León y Julia Medina unieron sus voces en “Las damas y el vagabundo”, creando uno de los momentos más emotivos de la gala. Izan Llunas presentó “¿Qué vas a hacer?”, mientras Tony Grox y Lucycalys conquistaron con “T amaré”. Mikel Herzog Jr. brilló con “Mi Mitad” y Kenneth cerró con “Los Ojos No Mienten”, confirmando que esta edición mantiene un alto nivel musical.
No todos pudieron continuar en la carrera. Luna Ki, Greg Taro y Dora & Marlon Collins quedaron fuera de la final, despidiéndose de una edición que este año reparte importantes incentivos. El primer premio asciende a 150.000 euros brutos, distribuidos entre intérpretes y autores, pero además se han incorporado nuevas oportunidades profesionales que amplían el horizonte del certamen.
Aunque este año el vencedor no viajará al Festival de Eurovisión, el Benidorm Fest mantiene su proyección internacional. RTVE ha cerrado un acuerdo con TelevisaUnivision que permitirá a uno de los artistas promocionar su música en Miami y grabar un single con un productor estadounidense. Además, el tercer clasificado podrá viajar a Estocolmo para visitar las instalaciones de Spotify y registrar una nueva canción en sus estudios. Son premios que refuerzan el carácter industrial y estratégico del festival, según Europa Press.
La competición continúa este jueves con la segunda semifinal, en la que nuevos artistas buscarán su billete a la final. El ambiente en la ciudad alicantina combina expectación y debate. La decisión de RTVE de no acudir a Eurovisión ha cambiado el enfoque, pero no ha restado interés al certamen, que sigue consolidándose como una plataforma clave para la música emergente y consolidada en España.
Otro de los elementos simbólicos de esta edición es el regreso de la Sirenita de Oro, reinterpretación del histórico trofeo del antiguo Festival Internacional de la Canción de Benidorm. Más que un premio, representa la conexión entre tradición y modernidad.
El sábado se sabrá quién levanta la Sirenita y se lleva el reconocimiento de una edición distinta, pero igualmente vibrante. Porque, con o sin Eurovisión, el Benidorm Fest sigue siendo un escaparate de talento, emoción y ambición artística.